La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)
apoyó en Caracas la propuesta del presidente venezolano, Hugo
Chávez, de crear una comisión mediadora para la solución pacífica
del conflicto en Libia, reporta Prensa Latina.
Durante una reunión que incluye en su agenda el análisis de esa
iniciativa de paz, expresaron su respaldo cancilleres y altos
funcionarios del bloque integracionista formado por Antigua y
Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas y Venezuela.
Sumamos la voz de Cuba a la iniciativa del presidente Chávez,
señaló el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno
Rodríguez, quien denunció los planes de Estados Unidos y sus aliados
de la OTAN de intervenir en la nación norafricana para apoderarse de
su petróleo.
Rodríguez instó a los pueblos amantes de la paz a acoger esa
fórmula, que busca neutralizar pretensiones bélicas enmascaradas en
gestos humanitarios y preservar la soberanía del pueblo libio y el
control de sus recursos.
Similar postura mostraron los cancilleres de Ecuador y Bolivia,
Ricardo Patiño y David Choquehuanca, respectivamente.
El gobierno ecuatoriano saluda la propuesta de Chávez y cualquier
otra que favorezca el diálogo, y deplora cualquier aprovechamiento
del conflicto interno para justificar una intervención extranjera
con el claro objetivo de apoderarse del petróleo, afirmó Patiño.
Por su parte Choquehuanca, destacó la necesidad de promover en el
convulso escenario libio mecanismos de paz garantes de la
autodeterminación.
Estamos de acuerdo en realizar todos los esfuerzos posibles para
restaurar la paz en ese hermano territorio, siendo enfáticos en el
rechazo de Bolivia a una agresión militar, apuntó.
La víspera, Chávez aseguró que el líder libio, Muamar El Gadafi,
aprueba la iniciativa mediadora.
Además, hemos conversado el tema con presidentes de varios países
latinoamericanos, árabes y africanos, agregó el estadista.
Algunos países como Estados Unidos han rechazado la propuesta de
Chávez, lo cual aumenta las preocupaciones sobre la posibilidad de
que Washington tenga una única apuesta, la guerra.