Más de 70 mil personas abandonaron la ciudad neozelandesa de
Christchurch mientras la cifra de muertes por el devastador sismo
del martes 22 de febrero llegó a 162.
Las autoridades de la segunda ciudad del país anunciaron que la
cifra de evacuados incluye a quienes abandonaron la localidad, de
casi 400 mil pobladores, debido a la destrucción de miles de
viviendas, reporta Prensa Latina.
De los 163 cadáveres recuperados de entre las ruinas sólo han
sido identificados 20, incluido dos israelíes y un tailandés, según
el último reporte oficial que prevé al menos la muerte de más de 220
personas.
El jefe de Protección Civil, John Hamilton, reiteró que no hay
posibilidades de hallar supervivientes y precisó que un equipo
internacional de Estados Unidos, China, Reino Unido y Japón
continúan las tareas entre las ruinas.
De acuerdo con las informaciones, el gobierno neozelandés evalúa
aún las pérdidas totales precisando que la cifra puede oscilar entre
15 mil y 20 mil millones de dólares.
De igual forma se organiza un fondo nacional de ayuda a las
víctimas tras el terremoto de 6,3 grados en la Escala de Richter y
cuyas réplicas obstaculizaron las labores de búsqueda y rescate.
El centro de Christchurch, incluídos las emblemáticas
edificaciones de la Catedral, el estado local y la sede de la
televisión quedaron arrasados, estimándose que reconstruir la ciudad
demorará unos 10 años.
No obstante, las autoridades analizan las posibilidades de
mantener la organización del mundial de rugby, previsto para el
próximo mes de septiembre.
Las instituciones encargadas señalaron que no se tomarán
decisiones al respecto hasta tanto no se concluyan todas las
informaciones sobre daños y pérdidas.