Si los vaticinios del Centro del Clima del Instituto de
Meteorología se cumplen, marzo debe ser más seco de lo habitual, al
esperarse la ocurrencia de totales de precipitación cercanos o por
debajo de los promedios mensuales en las tres regiones del
archipiélago cubano.
Tal perspectiva resulta preocupante para algunos territorios como
el de La Habana, que enfrenta hoy la situación más crítica del
último medio siglo en lo referido al suministro de agua, debido al
efecto combinado de dos años consecutivos con lluvias inferiores a
las medias históricas y la ineficiencia de un acueducto deteriorado
por el paso del tiempo, lo cual condujo al notable descenso de los
volúmenes acumulados en las fuentes de abasto subterráneas y
superficiales.
Como reiteraron a Granma especialistas de esa institución,
el comportamiento del·actual·invierno en nuestro país sigue marcado
por la influencia del evento La Niña o AENOS (enfriamiento de las
aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial), cuyo principal
impacto se relaciona con la disminución de los totales de
precipitación,·en particular durante el trimestre febrero-abril.
Al cierre de enero ese complejo proceso de interacción
océano-atmósfera mantenía el rango de fuerte, aunque los modelos
predicen el inicio de un gradual proceso de debilitamiento en los
próximos meses.
De cualquier forma, será preciso extremar las medidas de ahorro
de agua en las actuales circunstancias.
En cuanto a las temperaturas, marzo debe ser fresco a ligeramente
frío, con máximas cercanas o por encima de lo normal, y mínimas
próximas a las habituales.
Resulta oportuno recordar que hasta el momento llegaron a Cuba
catorce frentes fríos. El promedio es de 19,5 por temporada.