LONDRES,
2 marzo.— El tabaquismo pasivo prolongado puede aumentar las
probabilidades de padecer cáncer de mama, sugirió un estudio
difundido en la revista British Medical Journal.
Investigadores de la Universidad de Virginia Occidental apoyaron
tales conclusiones en un seguimiento de una década a casi 80 mil
mujeres de entre 50 y 79 años para determinar el vínculo entre el
tabaquismo pasivo y el riesgo de tumor mamario.
Mientras duró el estudio, fueron identificados tres mil 250 casos
con cáncer de seno.
Muchas de estas mujeres tenían una historia como fumadoras
pasivas desde edades tempranas.
Según el estudio, las fumadoras tienen un riesgo del 16 por
ciento de desarrollar cáncer de pecho después de la menopausia.
Para los ex fumadores las probabilidades son de un nueve por
ciento y continúa alto 20 años después de abandonar ese mal hábito.
El riesgo más significativo de sufrir la enfermedad se detectó
entre las mujeres que fumaban desde hacía 50 años o más.
Aquellas que nunca fumaron, pero vivieron o trabajaron con
fumadores por mucho tiempo, al parecer se encontraban en riesgo
creciente de sufrir ese tipo de neoplasia.