TEGUCIGALPA, 2 marzo.— El poder económico de las redes del
narcotráfico en Centroamérica provocó el pasado año un aumento de la
corrupción y la violencia, reveló un informe de la Organización de
Naciones Unidas publicado hoy aquí.
El documento, de la Junta Internacional de Fiscalización de
Estupefacientes (JIFE), de la ONU, alertó también sobre la
incapacidad de las autoridades nacionales de controlar el crimen
organizado en la región, destaca Prensa Latina.
Con respecto a Honduras, alrededor del 60 por ciento de todos los
delitos ocurridos en el 2010 estuvieron relacionados con las drogas.
De acuerdo con la JIFE, en este país y en El Salvador y Guatemala
se registra la tasa de asesinatos más alta del mundo.
El organismo además alertó sobre posibles alianzas entre las
pandillas, conocidas como maras en Centroamérica, con organizaciones
delictivas internacionales.
En la región también hay un incremento de la corrupción de
funcionarios públicos, sobornados por las bandas de
narcotraficantes, con el fin de aumentar los vuelos comerciales
destinados al traslado de drogas.
El ascenso del tráfico de estupefacientes en Centroamérica se
debe a la creciente demanda en Estados Unidos, el principal destino
de los embarques de narcóticos.
Según el informe de la ONU, en 2009 unos 38 millones de personas
consumieron drogas en ese país, dos millones 500 mil más que en
2008.