El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, denunció acciones de la
burguesía para pretender manipular a la Policía Nacional a través de
campañas de prensa que distorsionan su proceso de depuración y
fortalecimiento, reporta Prensa Latina.
Al concluir aquí la ceremonia por los 73 años de
profesionalización de la Policía, el mandatario defendió los cambios
que el Gobierno realiza en esa institución para fortalecerla y
deploró la difusión de rumores sobre una supuesta desarticulación de
la Policía Judicial.
Explicó que lo que se está haciendo es organizar una unidad de
agentes y detectives civiles especializados, científicos dedicados a
la investigación, similar al modelo que existe en la policía de
Chile, de la cual se recibe actualmente asesoría.
"Son complementarios, no excluyentes", subrayó Correa, quien
defendió la legitimidad que tiene el Gobierno para desarrollar los
cambios que considere necesarios.
"Nosotros vamos a cumplir nuestra misión sin temor a nada ni a
nadie, a cualquier costo", enfatizó el jefe de Estado ante cientos
de policías y sus familiares tras rendir homenaje a las víctimas
mortales de la sublevación policial del 30 de septiembre de 2010.
Ese hecho, dijo, afectó la imagen de la institución, de la
democracia y del país, y dejó como lección que "jamás debemos caer
en la manipulación de un falso espíritu de cuerpo, de las garras de
la prensa corrupta y de los cobardes politiqueros".
Aseguró que no volverá a permitir que las armas, que en deber
sagrado el pueblo entregó a la institución policial se vuelvan
contra el mismo pueblo, el presidente o la democracia.
Recordó que gracias a la Constitución vigente desde el 2008 los
uniformados tienen el derecho al voto, por tanto, "en las urnas, no
con balas ni con botas, podrán respaldar o rechazar nuestra
gestión".
La nueva Ley Orgánica de la Policía, explicó Correa, pretende
modernizar a la institución en estricto cumplimiento de la
Constitución, y abrirá la posibilidad para que clases y policías
puedan convertirse en oficiales gracias a sus meritos.