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Los donativos para damnificados en Bolivia por lluvias e
inundaciones crecen hoy, mientras las autoridades sugirien suspender
los tradicionales festejos carnavalescos en solidaridad con miles de
afectados por el temporal.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas se
sumó a la campaña iniciada por el Ejecutivo, denominada Todos
solidarios, Bolivia una sola", y aportó 10 toneladas de productos a
pobladores de ocho barrios del sur de La Paz que perdieron sus casas
tras un derrumbe de los cerros. El lote de harina de trigo, arroz,
aceite y sal yodada fue entregado por la representante del PMA,
Vitória Ginja, a la Oficial Mayor de Desarrollo Humano, Rosario
Aguilar.
Antes, la Corporación Andina de Fomento (CAF) entregó 150 mil
dólares para casi 13 mil personas de todo el país que sufrieron el
embate climático, asociado al fenómeno meteorológico La Niña.
La iniciativa tiene el respaldo de las alcaldías y gobernaciones
de las regiones más afectadas por el temporal, entre ellas La Paz,
Beni, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija y Chuquisaca.
La decisión de implementar una campaña conjunta surgió después
del derrumbe de los cerros que, el sábado pasado, afectó entre 80 y
100 hectáreas de ocho barrios de la ladera este de La Paz y dañó las
viviendas a unas mil personas.
Por su parte, la ministra de Culturas, Elizabeth Salguero,
sugirió suspender los festejos del Carnaval en las ciudades
afectadas por las lluvias, en solidaridad con los damnificados.
Para la flamante autoridad, lo decisivo en este momento es
trabajar y ser solidarios con gente que se ha quedado sin casa.
En esa dirección, consideró que "las actividades del Carnaval
tendrán que esperar el próximo año, que ojalá además tengamos mejor
tiempo, porque estas lluvias han ocasionado todos estos desastres",
remarcó.
También el ministro de Comunicación, Iván Canelas, adelantó que
en las entidades públicas se suspendían las actividades festivas
relacionadas con el carnaval, y que caracterizan este mes de marzo.
Canelas precisó que será decisión de entidades privadas y de
autoridades municipales como las de Oruro la celebración de los
carnavales, como en la ciudad altiplánica, cuya tradición declarada
por Unesco en 2001, Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
La víspera el viceministro de Desarrollo Rural de Bolivia, Víctor
Hugo Vázquez, descartó que los torrenciales aguaceros pongan en
juego el abastecimiento de alimentos.
De acuerdo con el funcionario, las intensas lluvias, riadas a
inundaciones en seis de nueve departamentos han anegado cuatro mil
413 hectáreas, de casi tres millones dedicadas a la producción.
Esa cifra, precisó, no llega al 0,5 por ciento del total de
extensiones dedicadas a la entrega de alimentos.
El 22 de febrero último, el gobierno boliviano decretó el estado
de emergencia que permite la erogación de 20 millones de dólares
para la recuperación del temporal.