El aporte de más de dos mil 500 mililitros de suero de conejo,
reactivo complementario utilizado en trasplantes de órganos, figura
entre los logros en el último año del Centro de Inmunología y
Biopreparados de Holguín (CIBHO).
El doctor Rolando Sánchez, director de la instalación señaló a la
AIN que este fue uno de los resultados que conllevaron a convertir a
esa unidad en una de las más destacadas en el quehacer científico de
la provincia en el 2010.
Significó que el centro, único dedicado a esta producción,
comenzó a funcionar con esa línea de trabajo en el 2007 para cubrir
las demandas del reactivo, el cual es utilizado como complemento
básico en el programa de trasplantes renales y de médula ósea del
país.
El suero de conejo, precisó Sánchez, es vital para las pruebas de
compatibilidad previas a los injertos de órganos que realizan
los especialistas del Centro Regional Oriente Norte de la
Universidad de Medicina Mariana Grajales, de Holguín.
El microbiólogo Walter Góngora, jefe de producción de la entidad,
explicó que el suero de conejo se emplea en las técnicas para
determinar la compatibilidad inmunológica entre donante y receptor.
Indicó que sus especialistas hacen los exámenes de
histocompatibilidad o tipajes de antígenos de leucocitos humanos (HLA,
por sus siglas en inglés) y las cruzadas o cross match, en los que
utilizan este producto.
Dunia Ricardo, especialista en Biología, afirmó que las pruebas
buscan encontrar el mayor grado de compatibilidad para evitar
algún rechazo que comprometa la vida del paciente que será
intervenido.
Esta instalación cumple otras funciones como la producción del
reconstituyente Trofin Vital destinado esencialmente al programa
materno infantil de la región oriental y se prepara además para
comenzar en 2012 la producción del inyectable Factor de
transferencia humana.