Santiago de Cuba.— Los 116 años del reinicio de las guerras por la
independencia, marcado por el levantamiento armado en el poblado de
Baire, en el actual municipio de Contramaestre de esta provincia
oriental, fueron recordados aquí.
Frente a la casa donde vivió el Mayor General mambí Jesús Rabí,
aconteció un acto político-cultural, donde se destacó la
trascendencia de aquel levantamiento y la continuidad histórica de
las luchas del pueblo por su liberación.
Esa rememoración tuvo un significativo momento en las guardias de
honor en el cementerio de Santa Ifigenia, ante las tumbas de José
Martí, adalid inspirador de la gesta de 1895, y de Carlos Manuel de
Céspedes, quien lo fue de la de 1868.
Los pobladores de la localidad santiaguera de Baire, donde tuvo
lugar el grito redentor, renuevan cada año las vivencias de aquel
domingo, protagonizadas también por Saturnino Lora y de las cuales
son testigo las muestras del museo local.
Lo sucedido allí entonces fue acuñado como la arrancada de la
contienda del 95, pero lo cierto es que fueron muchas y
significativas las acciones que se desarrollaron ese día en otros
puntos de la geografía cubana y particularmente en la porción
oriental.
Así fue en la localidad matancera de Ibarra, donde se levantaron
en armas patriotas dirigidos por Juan Gualberto Gómez, al igual que
en Guantánamo, con las acciones desarrolladas en La Confianza, en
las cuales sobresalió el genio militar de Pedro Agustín Pérez.
Trascendentes fueron los aportes de los generales Guillermón
Moncada y Bartolomé Masó en los afanes insurrectos de esa jornada,
con la cual se echaba a andar todo el engranaje dispuesto para
reiniciar las luchas por la independencia.
Detrás de esas acciones estaba la inmensa labor organizativa y de
proselitismo de José Martí, quien fundó en 1892 el Partido
Revolucionario Cubano como una fuerza aglutinadora para conjurar las
divisiones que tanto daño hicieron al anterior empeño libertario,
iniciado en 1868.