La economía estadounidense creció en el último trimestre de 2010
a un ritmo anual del 2,8 por ciento, por debajo de una cifra
prevista del 3,2, reconoció este viernes el Departamento del Tesoro.
Según la fuente, los gobiernos estatales y municipales, que
enfrentan creciente déficit presupuestarios, redujeron el gasto
público a un ritmo del 2,4, un porcentaje mucho mayor que el 0,9
pronosticado, reporta Prensa Latina.
El Departamento consideró que se trata de la mayor contracción en
ese indicador desde el primer trimestre del 2010.
Algunos analistas estimaron el resultado económico de
octubre-diciembre de decepcionante, mientras que otros lo
consideraron de positivo en comparación con el de 2009.
Ese año el producto interno bruto sufrió una de sus mayores
contracciones de las últimas seis décadas.
También se revisó a la baja la cifra de crecimiento para el
conjunto del año, a 2,8 por ciento frente al 2,9 calculado
inicialmente.
Expertos explicaron tal revisión de ese indicador, por un menor
consumo de los hogares, un déficit comercial mayor y gastos públicos
más reducidos que en las previsiones iniciales.