Israel se ha comportado en los últimos 42 años como un Estado por
encima de la ley, denunció este viernes en Mazatlán, México el
representante palestino a la VI Conferencia Internacional sobre
Desarrollo Humano y la Paz Mundial.
Miguel A. Barragán, hijo de padre mexicano y madre palestina,
apuntó que si Tel Aviv ha podido ejercer el terrorismo de estado y
burlar las resoluciones de la ONU ha sido porque Estados Unidos ha
ejercido 86 veces el veto en el Consejo de Seguridad , reporta
Prensa Latina.
Llegó la hora de poner fin a esa piratería porque la paciencia
del mundo tiene su límite y el escándalo del doble rasero israelita
ofende a quienes aún creen en los valores de justicia y del derecho,
dijo Barragán a Prensa Latina.
El diplomático representa a su país en la conferencia, que
organiza la Universidad Asia-Pacífico del norteño estado mexicano de
Sinaloa.
Expresó que cada día el pueblo palestino cree menos en el proceso
de paz, caracterizado por falsas promesas.
Recordó que desde la Guerra de los Seis Días (1967), decenas de
resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la
ONU han condenado la creación de asentamientos de nuevos
asentamientos judíos en territorio palestino.
Explicó que una de las excusas para justificar la colonización
tiene que ver con el crecimiento demográfico, un argumento que tachó
de inválido, pues si la tasa de natalidad en territorio palestino
fue de 2,5 por ciento, en Israel llegó al 5,8.
Indicó que últimamente ha surgido la cuestión de los
asentamientos como condición principal para que los palestinos
vuelvan a la mesa de negociaciones.
Según el diplomático, los esfuerzos realizados en ese sentido por
el enviado de Estados Unidos para la región, George Mitchell, han
resultado un fracaso.
El presidente norteamericano, Barack Obama, no consiguió ningún
compromiso israelí, como tampoco la Unión Europea, para poner fin a
la construcción de asentamientos ilegales en los territorios
ocupados, comentó.
Consideró que tampoco la resistencia palestina ha podido resolver
varios aspectos en medio de sus aspiraciones legítimas, desde los
momentos de lucha armada, hasta las negociaciones, que de la misma
manera no han conducido a ningún lado.
Aseguró que Tel Aviv siempre se ha comportado hipócritamente en
el diálogo con Palestina y siempre pide más, pues si primero quiso
que la otra parte l reconociera como Estado israelita, ahora quiere
que se le reconozca como Estado Judío.
Algo que jamás aceptaremos por su connotación, subrayó.