La Defensora Nacional
Pública de Chile, Paula Vial, denunció ilegalidades asociadas al
manejo de los testigos en el juicio contra 17 comuneros mapuche con
el fin de condenar a los líderes del grupo, reporta Prensa
Latina.
En el caso de los cuatro condenados los jueces le dieron valor al
testimonio de uno de los sentenciados, aparentemente obtenido bajo
tortura, lo que resulta nulo como elemento de prueba, reveló la
abogada chilena.
Calificó de absurdo además que uno de los "testigos sin rostro"
que se demostró era sordo dijo reconocer a algunos de los imputados
como partícipes de un delito en particular por la voz.
Consideró que aunque el veredicto del tribunal absolvió a los 17
procesados de los delitos atribuidos a la ley antiterrorista y las
condenas fueron por delitos comunes, el proceso estuvo enmarcado
todo el tiempo en esa legislación y ello facilitó la acusación de la
fiscalía y las irregularidades a las que apeló.
En definitiva, fue en el contexto de la ley antiterrorista que se
les condenó, remarcó la jurista.
Al amparo de esa cuestionada norma, insistió Vial, es que se
utilizan los testigos sin rostro que generan una situación de
indefensión tremenda para los encausados. Un recurso jurídico de tal
naturaleza no es compatible con un Estado de Derecho, manifestó.
El juicio no fue justo y, de hecho, se prejuzgó todo el tiempo,
sin tener en cuenta el principio de presunción de inocencia en
quienes además forman parte del grupo social más empobrecido y
marginado de Chile, concluyó la Defensora Nacional Pública.
Los jueces encontraron culpables a los sindicados como líderes de
la Coordinadora Arauco Malleco Héctor Llaitul, Ramón Llanquileo,
Jonathan Huillical y José Huenuche del delito de robo con
intimidación y homicidio frustrado, ligado este último a un presunto
ataque el 2008 al fiscal Mario Elgueta.
"Se quedan presos por pensar distinto y levantar una bandera de
lucha", expresó el comunero absuelto Luis Menares, quien recalcó que
la ley antiterrorista marcó cada minuto del juicio y no se puede
descartar que en el futuro vuelva a ser utilizada contra los
mapuche.
"Era lo que habíamos dicho: que más que una persecución de
carácter judicial, era una persecución política", subrayó la
portavoz indígena Natividad Llanquileo.