TRÍPOLI, 24 de febrero. — La jornada de este jueves en la capital de
Libia, Trípoli, culminó en calma con decenas de manifestantes
reunidos en la Plaza Verde para apoyar al presidente Muammar Al
Gaddafi y la paulatina recuperación de la normalidad. No obstante al
este, en la frontera con Egipto, tres ciudades estarían en manos de
la oposición, reportó el enviado especial de Telesur.
Los manifestantes "dicen que los medios importantes, sobre todo
los europeos, están diciendo mentiras para justificar una
intervención extranjera de la OTAN y otras potencias de occidente
que permita que el Gobierno pierda el control sobre la explotación y
exploración de petróleo", afirmó.
"Fuera de Trípoli, al este en la frontera con Egipto, se habla de
que Benghasi y otras dos ciudades estarían siendo controladas por
sectores de la oposición", detalló.
Por su parte, el hijo del líder libio, Seif el Islam Gaddafi,
invitó a la prensa extranjera a entrar a Libia para que puedan
constatar si se han registrado bombardeos en el país, tal como lo
han informado varias cadenas internacionales.
Negó que se haya utilizado las armas de guerra contra el pueblo y
aseguró que en la nación africana los habitantes hacen una "vida
normal".
"Periodistas extranjeros, libios y diplomáticos, adelante,
entren, crucen y pasen, ¿dónde están los bombardeos, dónde está el
asesinato de centenares o miles?", expresó.
Las declaraciones de Seif el Islam Gaddafi fueron transmitidas
por la cadena emiratí de televisión Al Arabiya.
Mientras, la Unión Europea (UE) admitió que la intervención
militar es uno de los escenarios "posibles", según EFE.
Catherine Ashton, Alta Representante de Política Exterior y
vicepresidenta de la Comisión Europea, convocó el miércoles a los
embajadores de los Veintisiete para abordar la situación.
Sin embargo, las fuentes admiten que, según las informaciones de
que dispone la UE, por el momento no existe una "crisis
humanitaria".
En Yemen, por primera vez desde que comenzaron las protestas
políticas en la capital, las mujeres organizaron su propia
manifestación y se unieron a los miles de yemeníes que desde
principios de esta semana permanecen acampados en una plaza cercana
a la Universidad de Saná para exigir la renuncia del presidente del
país, Alí Abdalá Saleh, según AP.
Además de las protestas antigubernamentales, según fuentes de
seguridad, alrededor miles de simpatizantes de Saleh participaron en
un acto de apoyo al presidente en la ciudad de Abs, en la provincia
de Haya, a unos 200 kilómetros al oeste de Saná.