LA PAZ, 24 febrero.— Varios ministros de Estado de Bolivia se
trasladaron hoy hacia las regiones más afectadas por las intensas
lluvias e inundaciones, temporal que saldó hasta el momento casi
siete mil familias damnificadas y decenas de fallecidos.
De acuerdo con el vicepresidente del país andino, Álvaro García,
esas autoridades encabezarán en cada territorio las labores de ayuda
humanitaria y la distribución de vituallas, medicamentos, alimentos
y agua potable.
Los ministros atenderán personalmente la emergencia en las zonas
afectadas por desbordes de ríos, inundaciones y deslizamientos,
enfatizó.
Según García, el titular de la Presidencia, Oscar Coca, permanece
en las localidades del Chapare y de Villa Tunari (trópico de
Cochabamba), donde además supervisa la reparación del puente
Espíritu Santo.
También el ministro de Defensa, Rubén Saavedra y el gobernador de
La Paz, César Cocarico, viajaron a la población de Guanay, en la
zona tropical de Los Yungas, para dirigir una caravana de camiones
de las Fuerzas Armadas con vituallas y alimentos.
Por su parte, el canciller, David Choquehuanca, se trasladó hacia
la población de Rurrenabaque, en la región amazónica de Beni para
socorrer a las evacuados.
García agregó que el gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo,
visita varias regiones de ese departamento con bombas de agua para
socorrer a las familias con casas inundadas.
Aseveró que luego de que pasen las torrenciales precipitaciones y
las aguas de los embalses vuelvan a su nivel, comenzará la
reconstrucción de caminos y viviendas destruidas.
El martes último el Ejecutivo declaró la situación de emergencia
nacional y destinó 20 millones de dólares, recursos que provienen
del Tesoro General de la Nación (TGN), aunque también se gestiona
cooperación internacional, agregó García.