MOSCÚ, 24 febrero.— Rusia reiteró hoy su rechazo a cualquier
intromisión externa en la crisis libia y consideró contraproducente
la aplicación de sanciones económicas contra ese país norafricano.
La política de sanciones ha demostrado poca eficiencia en la
práctica internacional, estimó el portavoz oficial de la cancillería
rusa, Alexander Lukashevich, al referirse a las demostraciones
contra el líder libio Muammar El-khaddafi, refiere Prensa Latina.
Lukashevich consideró que la solución de la crisis en la referida
nación debe buscarse dentro de las normas legales y mediante el
diálogo entre las partes y nunca a través de la violencia.
El presidente ruso, Dmitri Medvedev, quien concedió una cena en
San Petersburgo a los reyes españoles Juan Carlos y Sofía, ordenó la
evacuación de los ciudadanos de este país en Libia.
Dos aviones IL-76 del Ministerio de Situaciones de Emergencia
partieron esta jornada a la ciudad libia de Shirt para sacar de allí
a unos 150 empleados rusos, a los cuales se les podrían sumar casi
un millar de libios que trabajan por contrato en empresas
nacionales.
Medios de prensa locales señalaron que un grupo de personas
armadas cercó a varios trabajadores de los Ferrocarriles Rusos que
realizaban obras de infraestructura en el mencionado estado
petrolero.
La víspera, la barcaza Santo Stefani debió partir desde
Montenegro con destino a Libia, pero una fuerte tormenta impidió esa
maniobra.
Hace unas semanas, durante una visita de Medvedev a Italia, donde
se reunió con el primer ministro de esa nación europea, Silvio
Berlusconi, se firmó un acuerdo con la gasífera italiana ENI para
más de 30 por ciento de participación de Gazprom en proyectos en
Libia.
Por su lado, desde Bruselas, el primer ministro ruso, Vladimir
Putin, consideró que para nada su país sale beneficiado con el alza
provocada en el mercado petrolero, pese a ratificarse en 2010 como
el mayor productor de crudo del mundo.