El
gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi exageró el impacto de
la llegada a Italia de inmigrantes ilegales en embarcaciones
rústicas en 2009, reveló este jueves el sitio Wikileaks, según
cables diplomáticos de Estados Unidos.
Esa apreciación está contenida en un informe enviado a Washington
por la entonces número dos de la embajada estadounidense en Roma,
Elizabeth L. Dibble, actual responsable de la sección de Asuntos
Europeos y Euroasiáticos del Departamento de Estado norteamericano ,
reporta Prensa Latina.
Dibble afirmó en el cable filtrado por Wikileaks que el gobierno
italiano estigmatizó la llegada por esa vía, cuando realmente
significa menos del 15 por ciento del total de migrantes irregulares
arribados a la península.
El jefe de la policía fronteriza explicó a los diplomáticos
estadounidenses que la mayoría de los arribados provienen de
Marruecos, Albania, China, Ucrania y Filipinas.
Según los responsables policiales, citados por la fuente
diplomática, los inmigrantes arriban al país mayoritariamente por
vía terrestre y aérea con visados de turista y después permanecen de
manera irregular en Italia.
Diplomáticos basados en Roma estimaron que los inmigrantes fueron
acusados por el gobierno de Berlusconi de poner en riesgo la
seguridad nacional, cuando en realidad la tasa de criminalidad está
en descenso, según datos oficiales.
El cable diplomático, publicado en el semanario L´Espresso, forma
parte de un dossier de 30 páginas dividido en tres capítulos que
realizó Dibble tras encuentros con funcionarios y expertos
italianos.
Altos cargos del Ministerio del Interior italiano en
conversaciones privadas manifestaron que era baja la amenaza
terrorista ligada a la inmigración irregular y que estaban en
descenso los datos de criminalidad.
El ejecutivo italiano y la mayoría de los medios de comunicación
reflejaron continuamente de manera exagerada la relación entre
criminalidad, terrorismo e inmigración irregular, afirma el reporte.
Los diplomáticos estadounidenses consideraron que esa actitud del
Gobierno generó una sensación de peligro en la opinión pública, y
consecuentemente, provocó una alarmante xenofobia entre la población
autóctona.
Dibble evidenció en sus escritos la soledad de Silvio Berlusconi
en la Unión Europea al no ser capaz de conseguir un apoyo de
financiación del resto de países comunitarios en materia migratoria.
Los cuatro mil cables (de 2002 a 2010) en manos de la prensa
italiana forman parte de los 250 mil despachos secretos, filtrados
por el sitio Wikileaks a fines de noviembre último.