El líder Muammar El-Qaddafi reiteró este jueves el llamado a la
unidad del pueblo libio frente a fuerzas extranjeras que aseguró-
incitan al caos y la rebelión, hechos de los que responsabilizó
directamente a Al-Qaeda.
Es obvio ahora que este asunto es alentado por Al-Qaeda, subrayó
El-Qaddafi en su tercera comparecencia televisiva en menos de una
semana para abordar la crisis política y los enfrentamientos que
sacuden a esta nación del norte de África, reporta Prensa Latina.
Según el gobernante, Osama Bin Laden, jefe de la red Al-Qaeda, y
sus seguidores pagarán por azuzar las protestas que han provocado
destrucción y sabotajes en el país, donde los manifestantes apuntó-
no tienen demandas genuinas, sino dictadas desde el exterior.
Afirmó que nadie con más de 20 años actualmente tomaría parte en
esos eventos (la rebelión contra el Gobierno), y quienes lo hacen
son, en su opinión, adolescentes manipulados por la red terrorista
aprovechando que por su edad están eximidos de responsabilidad
penal.
En ese sentido, volvió a describir a los protagonistas de la
insurrección antigubernamental como jóvenes que están haciendo
muchas cosas bajo la influencia de las drogas y el alcohol.
La alocución, trasmitida por la televisión estatal libia a partir
de una comunicación telefónica con el mandatario desde la localidad
de Az-Zawiyah, apeló a los padres y abuelos a mantener a sus hijos
en casa.
El-Qaddafi señaló que la situación en Libia es diferente a la de
Egipto y Túnez (donde hubo revueltas populares que derrocaron a los
presidentes), porque aquí la población no tiene razón para quejarse
en aboluto y puede cambiar su vida mediante los comités populares.
Los opositores al Gobierno, prosiguió, son muy pocos en número y
tenemos que capturarlos este es su país y deben ser capaces de
defenderlo, arengó.
La intervención se produjo en momentos en que varias fuentes,
incluidas algunas oficiales, admitieron que la zona oriental del
país está en poder de los opositores, básicamente Benghazi, Al-Bayda
y Tobruk, mientras se registran fuertes enfrentamientos en Az
Zawiyah.
De hecho, El-Qaddafi trasmitió sus condolencias a las familias de
cuatro efectivos del Ejército muertos allí en combates para tratar
de recuperar esa localidad cercana a Trípoli, donde también se
repiten disturbios y manifestaciones a favor y en contra del líder
libio.
El jefe de Estado calificó de farsa la situación en Az Zawiyah, a
donde viajó para alentar a los residentes a defenderla, y medios
oficiales negaron testimonios de pobladores, según los cuales, unos
100 protestantes habían muerto y alrededor de 400 resultaron
heridos.
Por otro lado, autoridades libias advirtieron a periodistas
extranjeros que ingresaron sin autorización al país por la frontera
con Egipto que serán considerados simpatizantes y colaboradores de
Al-Qaeda y, por lo mismo, se exponen al arresto inmediato.