Al menos cinco civiles murieron tras un bombardeo de la Fuerza
Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF)en la provincia de
Kapisa, en las cercanías de Kabul, reporta Prensa Latina.
La información, suministrada por las propias autoridades de
Kapisa, agregó estas nuevas bajas civiles al medio centenar de
muertos en las últimas horas por ataques de las fuerzas extranjeras.
Hasta la fecha, la ISAF, bajo el mando de la Organización del
Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), no emitió declaración alguna
al respecto. Fuentes de la insurgencia continuaron denunciando tales
acciones por parte de las fuerzas ocupantes, especialmente en las
localidades de Adargot, Chowki y Wigal, en la provincia de Kunar.
Añadieron que esos ataques causaron no menos de 70 muertos, sobre
todo ancianos, mujeres y niños, además de la destrucción de
viviendas y cultivos de subsistencia.
"Sus acciones brutales acelerarán la lucha contra los invasores",
precisaron en una declaración divulgada en Internet por la Agencia
Kali Yuga.
Por otra parte, otros medios de prensa reportaron acciones
armadas y explosiones de bombas en el conflictivo distrito de Spin
Boldak, en la provincia de Kandahar, y la muerte de al menos un
oficial del Ejército afgano y heridas a otros tres.
Hasta la fecha sitios como Casualties publicaron que entre las
fuerzas ocupantes se han produciodo 59 muertos, de ellos 36
estadounidenses, un promedio de algo más de una diariamente desde
comienzos de este año.