TRÍPOLI, 22 de febrero.— El líder Muammar Al-Gadafi atribuyó hoy
las manifestaciones opositoras en varias ciudades de Libia a un
complot de Occidente, y urgió a la población a defender los logros
económicos y sociales de su gobierno.
En
una extensa alocución televisiva, el mandatario aseguró que no
abandonará el país, que está dispuesto a morir en Libia y a combatir
a los que crean los disturbios hasta la última gota de su sangre,
reportó EFE.
Instruyó que se creen milicias ciudadanas para garantizar el
orden, y que estas actuarán en coordinación con los comités
populares, instancias diseminadas por todo el territorio junto con
las fuerzas de seguridad, y que deberán defender el petróleo de
Libia, los proyectos de promoción de vivienda y otros logros de la
revolución, añadió.
Libia está en peligro, nuestra soberanía está en peligro.
¿Quieren que los americanos ocupen el país como en Afganistán e Iraq?,
preguntó. Igualmente, arremetió contra los medios de difusión que en
su opinión han distorsionado la verdad de lo que ocurre aquí, indicó
PL.
Sin embargo, en su discurso admitió la gravedad de la situación y
los reportes que indican que los opositores tomaron el control de
Benghazi, la segunda ciudad del país, y otras localidades, además de
mantener paralizados puertos y aeropuertos en distintas regiones.
Medios noticiosos no oficiales manejan la cifra de hasta 300
muertos por los enfrentamientos entre partidarios y detractores del
Gobierno.
Desde Washington, AFP reportó que el diario The Wall Street
Journal exhortó a los países occidentales a armar a los
manifestantes libios para derrocar a Gadafi, al tiempo que el
Washington Post pidió que los dirigentes de Trípoli sean llevados
ante la justicia.
En tanto, desde El Cairo, AP informó que el gobierno militar
egipcio tomó juramento el martes a un gabinete que incluye 11
ministros nuevos, una concesión al movimiento que derrocó al
presidente Hosni Mubarak, pero que conserva a tres miembros del
antiguo Gobierno en puestos clave.
Se prevé que la decisión de conservar en sus puestos al primer
ministro Ahmed Shafiq, el canciller Ahmed Aboul Gheit y el titular
de Justicia, Mamdouh Marie, leales a Mubarak, provocará las críticas
de los activistas juveniles y otros que iniciaron la insurrección el
25 de enero.
El gobierno de coalición incluye a independientes y miembros de
partidos opositores por primera vez en décadas, excluyendo a los
ministros de Petróleo, Justicia Social y Trabajo.