Dejar constancia gráfica de pictografías y petroglifos creados
por comunidades aborígenes y cimarrones, es propósito de una
exploración de zonas de la serranía de la provincia de Pinar del
Río, por parte de científicos cubanos.
La expedición, iniciada recientemente, abarca áreas del municipio
Minas de Matahambre, en el noroeste del territorio y una vez
concluida, los dibujos y fotografías tomadas permitirán crear un
archivo de esos símbolos, cuya preservación pudiera peligrar por el
efecto del sol, las lluvias o la acción del hombre, de acuerdo con
la prensa local, reporta la AIN.
Expertos del Comité Espeleológico Provincial, incluidos en el
colectivo, resaltaron la complejidad de la labor, que comienza con
la localización y registro detallado de las muestras rupestres junto
a la evaluación preliminar de su estado de conservación.
Una vez detectadas y comprobada científicamente su autenticidad,
el equipo multidisciplinario realizará dibujos a mano alzada, calcos
y fotografías para perpetuar ese legado e intentar descifrar
motivaciones y significados, explicó el espeleólogo.
Documentos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente
(CITMA), detallan la detección con anterioridad de manifestaciones
de arte precolombino en la zona de Pan de Azúcar, macizo
perteneciente a Minas de Matahambre, reportadas por un grupo cubano-
vasco de estudiosos.
Allí en cueva La Iguana, ese colectivo halló tales trazas, y esa
es una de las motivaciones para el desarrollo de la expedición, en
busca de expresiones similares, en tanto La Solapa de los Pintores,
en la propia localidad, es una de las más conocidas por la magnitud
de sus murales pictográficos.
En Pinar del Río, fueron descubiertos 40 escenarios con esos
valores, en su mayoría atribuidos a los nativos que habitaron el
archipiélago milenios atrás, y en sus dibujos predominan los
círculos concéntricos, posible reflejo de una cultura de veneración
al sol.