Revelaciones filtradas por Wikileaks cuestionan la veracidad de
la Operación Jaque, presentada por el gobierno colombiano como una
maniobra militar perfecta que permitió en 2008 el rescate de 15
retenidos por la guerrilla.
Wikileaks dio a conocer que el 24 de junio de ese año, la
embajada de Estados Unidos en Bogotá expidió un cable diplomático en
el que daba cuenta sobre un presunto intento de acuerdo entre
Gerardo Antonio Aguilar, alias Cesar, entonces comandante del frente
primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y
el Gobierno, reporta Prensa Latina.
El propósito del convenio sería acorde con la información
revelada- la liberación de la franco-colombiana y candidata
presidencial Íngrid Betancourt.
Muchos sostienen que del referido cable se desprende que el éxito
de la Operación mediante la cual fueron rescatadas 15 personas,
entre ellas Betancourt, tres estadounidenses y 11 uniformados, se
debió a negociaciones directas con César y no a una acción intrépida
del Ejercito.
En ese sentido Carlos Lozano, director del semanario Voz e
integrante de Colombianos y Colombianas por la Paz, expresó que el
cable demuestra que hubo mentiras sobre la Operación Jaque y no fue
tan perfecta como la trató de presentar el Gobierno, sino que
obedeció a un arreglo con los guerrilleros al frente del cuidado de
esos prisioneros.
A su vez, llama la atención que la nota diplomática citada fue
expedida una semana antes de la Operación Jaque.
El cable protege a su fuente y refiere que César en la actualidad
preso en Estados Unidos- buscaba supuestamente que el Gobierno
(presidido en ese entonces por Alvaro Uribe y cuyo ministro de
Defensa era el hoy mandatario Juan Manuel Santos) le garantizarán a
él y sus familiares seguridad a cambio de la liberación de
Betancourt.
En esos presuntos acercamientos están involucrados también la
Iglesia católia y el Comité Internacional de la Cruz Roja en
Colombia.
La cúpula militar restó importancia a lo revelado en el cable y
sostiene que la Operación Jaque fue una maniobra excelente en cuanto
a estrategia.
Al respecto, el almirante Édgar Cely, comandante de las Fuerzas
Militares, resaltó los logros que arrojó la Operación y destacó la
labor de inteligencia adelantada por sus hombres.
Por otra parte, otros elementos que añaden más dudas en torno a
la veracidad de la acción militar están contenidas en recientes
declaraciones del abogado Rodolfo Ríos, quien hasta hace poco tenía
a su cargo la defensa de César y Alexander Farfán, alias Gafas.
Según Ríos, en repetidas ocasiones se presentaron encuentros
entre sus defendidos y miembros del Gobierno, las Fuerzas Armadas y
la Cruz Roja Internacional, a espaldas de él, lo cual motivo su
retiro.
Al final cuando ya nosotros renunciamos, entendimos que existía
un secreto y unas actividades que estaban por fuera de los procesos
que nosotros estábamos adelantando como defensores y comprendimos
que efectivamente entre el Gobierno y César, y creo que Gafas, había
una serie de pactos al parecer para la liberación de estas personas,
apuntó.
De acuerdo con el abogado, los dos exguerrilleros se reservaron
su derecho a guardar silencio en las diligencias de interrogación
adelantadas por la Fiscalía sobre detalles de la Operación Jaque.
Al parecer muchas de las versiones y artículos de prensa que
siguieron a la Operación estaban en lo cierto al cuestionar su
éxito, dadas las incongruencias que rodearon al operativo, lo cual
se puede constatar en vídeos que recogen pormenores de la tan famosa
maniobra.