Más de 100 ballenas piloto murieron tras quedar varadas en una
playa del sur de Nueva Zelanda, confirmó este lunes el Departamento
de Conservación de esta nación.
Según esa entidad, los 107 cetáceos fueron divisados la víspera
por un grupo de turistas que avisó de inmediato a las autoridades
pertinentes, reporta Prensa Latina.
Sin embargo, cerca de la mitad de los animales ya se encontraban
asfixiados, mientras los socorristas decidieron sacrificar al resto
después de comprobar que no tenían posibilidades de sobrevivir.
El sacrificio fue una decisión difícil, pero se hizo por el bien
de los animales, para evitar que siguieran sufriendo, explicó el
jefe de la operación de rescate, Brent Beaven.
De acuerdo con medios de prensa nacionales, esos esfuerzos se
vieron obstaculizados por el mal tiempo y la oscuridad imperantes en
el lugar.
La aparición de ballenas encalladas en las playas neozelandesas
se ha hecho frecuente en los últimos meses.
En enero último, cerca de 30 ejemplares de esa misma especie
fallecieron en la isla norte.
Los científicos aseguran desconocer las causas de ese fenómeno y
entre sus hipótesis mencionan la atracción de los cetáceos ante el
sonar de embarcaciones o por seguir a un guía de grupo desorientado.