Las protestas contra una ley antisindical entraron en su segunda
semana en Wisconsin, una batalla que amenaza con extenderse a otros
estados norteamericanos, donde se presentaron normativas similares,
reporta Prensa Latina.
Desde el martes último miles de personas se manifiestan contra un
plan que despojaría a la mayoría de los empleados públicos de sus
derechos de negociación colectiva y además los obligaría a pagar más
por el sistema de pensiones y de seguro médico.
Estaremos acá el lunes, el martes, el miércoles y el tiempo que
haga falta, declaró Gary Lonzo, uno de los líderes gremiales que
participan en las protestas.
Según la televisora ABC, este domingo se concentraron unas 70 mil
personas frente a la sede del Capitolio estatal para criticar el
plan del gobernador republicano Scott Walter, quien lleva siete
semanas en el cargo.
La tensión escaló este fin de semana con marchas de miembros del
ultraconservador movimiento Tea Party, que respalda la medida, con
el argumento de que es necesaria para enfrentar el déficit fiscal
del Estado.
En los próximos días se realizarán protestas en apoyo a los
manifestantes de Wisconsin en Nevada, Carolina del Norte y Montana,
entre otros estados.
La medida debió analizarse el jueves último, pero su debate fue
cancelado por la huida al vecino estado de Ohio de 14 legisladores
demócratas, quienes intentan de esa forma boicotear su discusión.
Tanto Walker como el líder de la mayoría republicana en el Senado
estatal, Scott Fitzgerald, llamaron a los congresistas a regresar.
El tema llegó a Washington, tras las declaraciones del presidente
Barack Obama a una televisora local, en las que acusa al gobernador
de lanzar un asalto a los sindicatos.
Sus palabras a su vez desataron otra polémica porque sus
detractores estiman que no debió inmiscuirse en un asunto que afecta
al presupuesto de un estado.
Mientras los republicanos abrieron fuego contra el mandatario,
los demócratas lo respaldaron y afirmaron que leyes como la de
Wisconsin tratan de debilitar a los gremios.