Al menos 400 viviendas en la barriada de Kilombo, de la
capitalina comuna Isla del Cabo, resultaron destruidas por un fuerte
oleaje marino costero que abarca amplias demarcaciones, reporta
Prensa Latina.
El portavoz del Servicio Nacional de Protección Civil y Bomberos
(SNPCB), Faustino Sebastiao, señaló que hasta el momento no se
reportan víctimas y que ha sido imposible aún determinar con
exactitud la magnitud de los desastres causados por el oleaje.
Las viviendas, abatidas por los fuertes vientos y la marea de
unos dos metros de altura, estaban construidas en lo fundamental de
materiales como madera, cartón, y zinc.
En zonas fuera de peligro afirmó- fueron montadas una veintena de
casas de campaña, donde en una primera fase fueron alojados mujeres,
niños y ancianos.
Ante indicios de irregularidades climáticas la SNPCB había
advertido en un comunicado el sábado último que la marea alta podía
crecer en las próximas horas en la costa angoleña, con llamados a la
población para que adoptara medidas de seguridad.
Esos pronósticos se basaron en análisis de los sistemas de alerta
temprana desplegados en las provincias de Cabinda, Zaire, Bengo,
Benguela y Namibe.
Países africanos, como en otras partes del mundo, sufren los
efectos del cambio climático, el cual produce daños a los
ecosistemas y amenaza la vida humana, como consecuencia de nocivas
altas emisiones de gases vertidos a la atmósfera.