.— La presidenta de
Brasil, Dilma Rousseff, reiteró hoy su compromiso con el combate a
las drogas, especialmente el crack, y exaltó el rol relevante a
desempeñar en ese objetivo por los centros regionales de referencia.
"Como presidenta me siento responsable, junto con padres y madres
y con toda la sociedad brasileña por el futuro de nuestra juventud,
que es la mayor víctima de las drogas", afirmó Rousseff en su
habitual programa radial de los lunes Café con la presidenta.
A propósito del anuncio oficial, la semana anterior, de la
implantación de 49 Centros Regionales de Referencia en Crack y Otras
Drogas en universidades federales de todas las regiones del país, la
mandataria apuntó que esos locales permitirán la formación de unos
15 mil profesionales en los próximos 12 meses.
El objetivo es que al final del entrenamiento, esa cantidad de
médicos, enfermeros, asistentes sociales y otros profesionales
puedan ofrecer de forma eficaz la atención y el acompañamiento que
necesitan los dependientes de estupefacientes, principalmente crack,
y sus familiares.
Ellos, precisó la presidenta, van a conocer las técnicas de
tratamiento y las posibilidades de traer de regreso a la convivencia
social a esos usuarios de crack, así como investigarán sobre esa
dependencia a fin de entenderla mejor y de esa manera poder
combatirla con mayor efectividad.
Refirió que el plan de enfrentamiento al crack y otras drogas,
presentado el año pasado por el entonces presidente Luiz Inácio Lula
da Silva, y que ahora está profundizando, persigue cercar el
problema por todos los lados.
Son tres aspectos interligados: la prevención, que se realiza en
las escuelas y la familia; el tratamiento especializado a las
víctimas; y el combate al tráfico, especialmente en las fronteras.
Vamos a ir tras el narcotraficante internacional y al mismo
tiempo actuaremos para acabar con el pequeño trasiego, dijo.
Este último, sostuvo, que muchas veces roba la infancia al usar
menores de edad en esa actividad, que consideró una de las facetas
más crueles del trasiego ilícito. Denunció que infantes pobres son
atraídos por el dinero fácil y falsas promesas, sin saber los
riesgos que corren.
Es por eso que no podemos ser tolerantes, señaló y agregó que los
jóvenes tienen un mundo de posibilidades para realizarse, como la
práctica de deportes, un buen empleo, convivir con su familia, ir a
fiestas, enamorar y el crack le quita todo eso. "Justamente es eso
lo que no podemos ni dejaremos que suceda", sentenció.