MONTREAL.—
La Sala Wilfrid-Pelletier, del Teatro Place des Arts de esta ciudad
canadiense, con más de 4 000 localidades, resultó pequeña para la
cantidad de público que acudió a la presentación de Giselle
por el Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de Alicia Alonso.
Las actuaciones de Anette Delgado y Dani Hernández fueron
ovacionadas por el público, que supo apreciar el estupendo dominio
del arte danzario de los cubanos. El gran triunfador de la noche fue
el cuerpo de baile, el cual fue reconocido en su desempeño en
múltiples ocasiones.
La salida de Alicia Alonso al término de la función produjo la
apoteosis de los aplausos, cuando todos los espectadores de pie
reconocieron el trabajo y la trayectoria artística de la directora
del conjunto cubano.