El
destacado laudista y guitarrista Edin Karamazov (Zenica, Bosnia)
hipnotizó este último sábado al auditorio que se dio cita en la
Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, con su
concierto Hecho en Silencio en el que alternó los acordes
barrocos del laúd y la vibración contemporánea de la guitarra
eléctrica.
Durante esta primera presentación en Cuba, Karamazov
combinó creaciones del genial Johann Sebastian Bach y el maestro Leo
Brouwer, para transportar al público a un universo de imágenes
sonoras.
El ambiente sugestivo logrado entre el sonido y el silencio
matizó una entrega en la que se pudo apreciar el espíritu osado y la
técnica impecable del intérprete, quien, según los especialistas
presentes en la velada, es uno de los laudistas en activo en todo el
mundo que mejor entiende y transmite la estética de Bach.
Las obras de Brouwer interpretadas fueron Paisaje cubano con
lluvia, Paisaje cubano con campanas, Paisaje cubano
con rumba y Passacaglia para Eli.
Precisamente Karamazov vino a Cuba invitado por el gran músico
cubano, a quien le une una larga amistad. Brouwer, con la
colaboración de la Oficina del Historiador de la Ciudad, fue el
anfitrión de este músico que conquistó un Premio Internacional
Cubadisco por el álbum en el que se une al talento rockero de Sting
para recrear páginas renacentistas.
En el ánimo de los presentes en la Basílica quedó la impresión de
un concierto legendario.