El canciller brasileño, Antonio Patriota, destacó la importancia
que su gobierno concede a los derechos humanos, pero llamó a evitar
caer en trampas como que sólo los países pobres cometen abusos en
esta materia, reporta Prensa Latina.
"Defenderemos siempre un abordaje equilibrado y ecuánime, que no
se transforme en una agenda con trasfondo político en que algunos
países son obviados o tratados con clemencia y otros criticados",
aseveró Patriota en entrevista con diversas emisoras regionales de
radio y la televisión estatal NBR.
Exaltó que al abordar el tema de los derechos humanos resulta muy
importante tener cuidado para no caer en una de esas trampas que
crea la impresión de que los grandes abusos son cometidos en los
países pobres, porque esa necesariamente no es la verdad.
"Si miramos para la historia, tal vez sean los países más
poderosos y desarrollados los que más abusos hayan cometido. Basta
recordar el exterminio de la población indígena en las américas, o
preguntar por la esclavitud", subrayó el canciller brasileño.
Lo que vale para que un país tenga más autoridad moral para
hablar de derechos humanos en el escenario internacional es tener
realizada la tarea en casa y procurar mejorar su situación a nivel
interno.
"No creo que el Oriente Medio sea necesariamente la región para
hablar prioritariamente sobre derechos humanos. Todos los países del
mundo pueden mejorar su situación en materia de derechos humanos,
independientemente de su grado de desarrollo", respondió Patriota a
una pregunta en ese sentido.
Tras asegurar que Brasil abogará en los organismos
internacionales por una verdad equilibrada y justa en esta materia,
que pasa por no ser insensibles a violaciones flagrantes de las
libertades individuales donde quiera que se cometan, el canciller
sostuvo que hay asuntos que ofenden a su país como la pena de muerte
y la tortura.
Patriota apuntó que los derechos humanos constituyen un aspecto
fundamental para Brasil, un país que se democratizó y atribuye gran
importancia a las libertades civiles y políticas, así como a la
libertad de expresión.
Un país, prosiguió, que ha trabajado mucho por la reducción de la
desigualdad y la pobreza, aspectos que tienen mucho impacto en los
derechos humanos.
Expresó que "una persona que no tiene que comer, no tiene trabajo
y sus condiciones de vida son precarias, no tiene respetados sus
derechos humanos".