El
presidente boliviano, Evo Morales, insistió hoy en el derecho de los
pueblos originarios al masticado de la hoja de coca (acullico), una
práctica ancestral.
En diálogo con la prensa, Morales advirtió que la Organización de
Naciones Unidas (ONU) tiene dos caminos para decidir sobre una
demanda de enmienda al respecto: la conferencia mundial o una
denuncia del país andino.
Bolivia presentó la iniciativa de enmendar el artículo 49 de
Convención aprobada en 1961, que penaliza el acullico.
Morales precisó que el Consejo Económico y Social de la ONU (Ecosoc)
se reunirá mañana viernes para analizar la iniciativa de Bolivia.
El dignatario ratificó que la postura de La Paz es respaldada por
otras naciones y pueblos de la región.
Indicó que en caso de convocar a una conferencia, los Estados
firmantes de la Convención Única de las Naciones Unidas tendrán que
participar en ese debate.
Según informes oficiales, Bolivia ha logrado el respaldo de 119
países no alineados, de los miembros de la Unión Sudamericana de
Naciones (Unasur) y del Mercado Común del Sur (Mercosur).
Para el estadista, los países que objetaron la iniciativa de
Bolivia, entre ellos Estados Unidos, carecían de argumentos sólidos.
El mandatario precisó que, en este caso, Washington actúa con
intereses políticos y adelantó que Bolivia podría preparar también
una denuncia al organismo mundial si no es escuchado su reclamo.