El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, apoyó las
gestiones de una misión de la Unión Africana (UA) que buscará una
solución a la crisis política en Costa de Marfil, reporta Prensa
Latina.
Los emisarios fueron designados por el Consejo de Seguridad y Paz
de la UA para tratar de desbloquear el estancamiento de la situación
creada en el país marfileño tras la segunda vuelta de las elecciones
presidenciales de noviembre pasado.
En esos comicios, la Comisión Electoral Independiente declaró
vencedor a Alasane Ouattara, fallo rechazado por su contrincante, el
mandatario Laurent Gbagbo, quien también reivindica el triunfo y se
mantiene en el poder.
Ouattara fue reconocido por Naciones Unidas, la UA, la Unión
Europea y diferentes gobiernos, entre ellos los de Estados Unidos y
Francia, mientras que Gbagbo reclamó la retirada de las fuerzas de
la ONU de territorio marfileño.
De acuerdo con el vocero oficial de la organización mundial,
Martin Nesirky, el secretario general saludó el próximo arribo de
los enviados de la UA a Abiyán y pidió a todas las partes que
cooperen con el grupo.
También expresó preocupación por la continuación de la violencia
y las previstas manifestaciones que pueden incrementar las tensiones
y atentar contra un rápido y pacifico final de la crisis .
Ban Ki-moon reiteró su exigencia para que sean levantados los
obstáculos a las operaciones de la fuerza de la ONU en ese país (Unoci)
y el cerco implantado al hotel donde se encuentra Ouattara protegido
por los cascos azules.
Desde el inicio de la crisis hace casi tres meses, la UA y la
Comunidad Económica de Estados de África Occidental realizaron, sin
resultados positivos, varias acciones de mediación.
La víspera, el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó por tres
meses la estancia en Costa de Marfil del refuerzo militar enviado en
diciembre pasado a la Unoci.
Se trata de tres compañías de infantería y una unidad de aviación
integrada por dos helicópteros militares de uso general y otros tres
artillados, con sus respectivas tripulaciones, todos procedentes del
destacamento de Naciones Unidas en Liberia.
En estos momentos, la dotación de la Unoci está formada por unos
nueve mil efectivos, entre soldados, observadores militares y
policías.