El Gobierno insistió en el diálogo con dirigentes de la Central
Obrera Boliviana (COB) para tratar asuntos de la coyuntura nacional
y deploró su salida intempestiva de esas conversaciones, reporta
Prensa Latina.
En conferencia de prensa, el ministro de la Presidencia, Oscar
Coca, precisó que los dirigentes sindicales demandaron a última hora
la presencia en esas pláticas del presidente Evo Morales y del
vicepresidente, Álvaro García, por lo que abandonaron la reunión.
Esa organización exigió además un incremento salarial de hasta
más de ocho mil 200 bolivianos (unos mil 200 dólares), pero quedaron
pendientes deliberaciones sobre las características de un plan
productivo nacional, el posible aumento de la remuneración para 2011
y analizar las razones del actual costo de vida.
Coca precisó que a todo encuentro de este tipo hay que asistir
abiertos al debate y buscar soluciones.
Por el Ejecutivo, también participaron en esa primera ronda los
ministros de Trabajo, Félix Rojas, y de Educación, Roberto Aguilar.
Por la COB, toda la directiva, que encabeza Pedro Montes.
La organización había convocado para mañana viernes un paro
nacional y manifestaciones de protesta por el alza del costo de la
canasta básica y en reclamo de mejores salarios.
Coca insistió en que el diálogo deberá entablarse con la comisión
de ministros y no con Morales y García, como exige la organización
obrera. Asimismo, agregó que el mandatario podría terciar en esas
negociaciones en su parte final.
"Nosotros queremos reiterar que la condición y vocación al
diálogo en el Gobierno es permanente y la posibilidad de un
encuentro con las autoridades gremiales también está abierta,
remarcó.
Por su parte, el propio Morales, en diálogo este jueves con
periodistas en Palacio Quemado, calificó de poco razonable el pedido
de aumento salarial planteado por la COB.