Un grupo de influyentes clérigos islámicos de Yemen llamó a
formar un gobierno provisional de unidad nacional como fórmula para
detener los enfrentamientos callejeros que ya causaron dos muertos,
reporta Prensa Latina.
Los religiosos señalaron que el gabinete en cuestión debería
reservar ministerios clave a representantes opositores, y sería una
variante transitoria hacia la realización de elecciones
presidenciales y legislativas dentro de seis meses.
La propuesta de los clérigos intentó aplicar una salida a la
inestabilidad acentuada, por sexto día consecutivo, en esta nación
de la península arábiga, la más pobre del mundo árabe.
Según argumentaron, un gobierno incluyente salvaría a Yemen del
caos y evitaría un recrudecimiento de la violencia, que provocó dos
muertos este miércoles y hoy dejó un saldo de más de 30 heridos.
Miles de manifestantes, en su mayoría estudiantes universitarios,
salieron nuevamente a las calles de Sanaa y las ciudades de Taiz y
Adén para exigir la renuncia del presidente yemenita, Ali Abdulah
Saleh, y fueron repelidos por fuerzas antimotines y partidarios del
mandatario.
Los activistas se niegan a esperar hasta 2013, el año de las
próximas elecciones y en el que Saleh prometió no volver a
postularse ni designar a su hijo Ali como su sucesor.
Testigos relataron que la policía trató de formar líneas en las
calles capitalinas para aislar a partidarios y detractores del
gobernante, pero al mismo tiempo actuaron para dispersar a la
multitud opositora con balas reales y gases lacrimógenos.
Al mismo tiempo, seguidores del Gobierno arremetieron con
bastones, piedras, dagas y palos contra los manifestantes, y
anunciaron que volverán a actuar así mañana, cuando está convocada
otra marcha de potesta en el denominado viernes de la ira .
Según reportes de medios de difusión locales, el presidente Salen
sostiene diariamente reuniones con poderosos jefes tribales en áreas
alrededor de Sanaa para persuadirlos de la necesidad de que lo
apoyen en este momento crucial frente a opositores que definió como
anarquistas.
El Ejecutivo advirtió que un empeoramiento de la situación de
inestabilidad en Yemen, un país donde las tribus y la población
civil tienen muchas armas en su poder, pudiera degenerar a
diferencia de Egipto y Túnez- en choques sangrientos y muy
peligrosos.
Grupos opositores políticos desligados de los manifestantes en
las calles aceptaron reanudar el próximo domingo las negociaciones
con el jefe de Estado, luego que se mantuvieron suspendidas desde
octubre pasado.
Al menos el 40 por ciento de los 23 millones de yemenitas vive
con menos de dos dólares al día y un tercio sufre hambre crónica,
según datos de entidades internacionales.