Maravillado por el paisaje de Cuba y la amabilidad de su gente,
el joven alemán Oliver Neuner, junto a otros 31 estudiantes de esa
nación, agradece al proyecto del velero-escuela Thor Heyerdahl la
oportunidad de visitar la Isla.
"Estoy
seguro que volveré a Cuba, donde se aprecia que las personas están
orgullosas de su país, son alegres, abiertas", dijo en perfecto
español, y manifestó admiración en particular por el sistema de
salud cubano, ya que sueña con estudiar Medicina.
En un encuentro este miércoles en el Instituto Cubano de Amistad
con los Pueblos (ICAP), Oliver, de 15 años, y sus compañeros de
viaje, conocieron más de la Revolución Cubana, y expresaron
entusiasmo por lo que les resta de la visita, que concluirá el
próximo día 23, dijo la AIN.
En el velero los alumnos disfrutan de una travesía de seis meses
que los lleva a conocer diversas naciones, cumplen un programa de
enseñanza con métodos modernos, y realizan las labores de cubierta
que contribuyen a la formación de una personalidad independiente,
con sentido de responsabilidad y de equipo.
La profesora Ruth Merk, directora del proyecto de la escuela en
el mar, en esta, su novena visita a La Habana, expresó orgullo pues
sus alumnos han aprendido mucho en el viaje desde Alemania hasta
Islas Canarias, San Vicente, Panamá y Cuba, para regresar tocando
puerto en Islas Bermudas y las Azores.
Explicó que los jóvenes se organizaron en grupos para recorrer
varias provincias y luego se reunieron e intercambiaron sobre las
experiencias vividas conociendo a los cubanos, su historia, cultura
y aspectos de la vida cotidiana.
El velero es una goleta de tres mástiles, funciona como escuela
hace más de 24 años y en ese tiempo unos 20 mil adolescentes y
jóvenes han participado de sus singulares programas educativos.
Lleva el nombre de Thor Heyerdahl, famoso explorador noruego célebre
por la expedición Kon-tiki de 1947.