El
95 por ciento de los 322 incendios forestales ocurridos en Cuba
durante el pasado año, se debieron a negligencias en zonas boscosas
del territorio nacional.
Tales siniestros provocaron pérdidas al país por algo más de ocho
millones de pesos, daños en una cifra superior a las tres mil
hectáreas de bosques naturales y cerca de dos mil de plantaciones,
además de que se emitieron gases perjudiciales a la atmósfera,
reporta la AIN.
Imprudencias de cazadores furtivos, usufructuarios de tierras y
choferes que condujeron vehículos sin matachispas, provocaron 306
hechos, indicó el ingeniero Raúl González, jefe del Departamento del
Manejo del Fuego, de la Jefatura Nacional del Cuerpo de
Guardabosques.
El especialista de ese órgano del Ministerio del Interior explicó
que las quemas para diferentes fines originaron el 27 por ciento de
los incendios, la negligencia de transeúntes y fumadores el 18, la
de pescadores y cazadores el 16 por ciento, mientras las chispas de
equipos y de maquinarias agrícolas ocasionaron el 13 por ciento.
Con el objetivo de reducirlos, dijo González, se acometieron la
construcción de trochas contrafuegos y los tratamientos
silviculturales para eliminar materiales que puedan facilitar la
propagación de las llamas.
Además, comentó, se han firmado convenios de cooperación con
organismos e instituciones afines a la prevención y el combate de
los siniestros, y existe un plan de propaganda destinado a crear una
cultura medioambiental en la población.
Otras acciones de divulgación y capacitación realizan los
guardabosques y activistas de todo el país, manifestó el directivo,
y se distribuyen documentos instructivos dirigidos de manera
especial a quienes trabajan con fuego.
Fuentes de la Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques del
Ministerio del Interior destacan que las provincias más afectadas el
pasado año fueron Pinar del Río, Camagüey y Holguín, particularmente
este territorio oriental al reportar daños en más de dos mil
hectáreas.