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Fidel con intelectuales: “El mundo debería ser una
familia”
Arléen Rodríguez y Rosa
Míriam Elizalde
"No hablo de salvar a la humanidad en términos de siglos o de
milenios(¼) A la humanidad hay que
empezar a salvarla ya", dijo Fidel en un diálogo con los escritores
que asisten a la XX edición de la Feria Internacional y que se
prolongó por más de cinco horas.
Las palabras del líder de la Revolución cubana entrañan toda la
urgencia de la frase, aunque el diálogo con los escritores es más
bien distendido y toma varios rumbos, que van desde los altísimos
precios de los alimentos hasta las protestas que agitan el mundo
árabe, pasando por la educación de los jóvenes y la poesía del
cubano Plácido.
"Nuestra especie no ha aprendido a sobrevivir", y las respuestas
a los dramáticos problemas que afronta el planeta "no se pueden
posponer", añadió el Comandante en Jefe en lo que fue el típico
reencuentro de amigos que, después de un tiempo sin verse, conversan
sobre la veloz dinámica de los acontecimientos mundiales de los
últimos días, de los últimos años, de la última década. Y también de
la historia, que se ve de diferente modo según pasa el tiempo.
Abel Prieto, ministro de Cultura, nombró uno por uno al casi
centenar de invitados, la mayoría conocidos por ser participantes
asiduos de la Feria cubana del Libro y de otros eventos culturales o
académicos como los encuentros de economistas sobre Globalización y
Desarrollo.
EL PROBLEMA MÁS SERIO
Tras los cálidos saludos de bienvenida, Fidel sugirió concentrar
el diálogo a partir de una pregunta: ¿cuál creen ustedes que es el
problema más serio que tenemos hoy?
Unos afirmaron que la radicalización de los procesos progresistas
en la región y el mundo, otros que la capacidad de responder por
adelantado a los conflictos que todavía no estamos entrenados en
avizorar y nos sorprenden. Muchos coincidieron en la necesidad de
articular más las fuerzas de izquierda y utilizar mejor las actuales
plataformas de comunicación, nuevas y desafiantes.
También se habló del posible efecto dominó de las rebeliones
sociales en África del Norte y Oriente Medio y no faltó el interés
por hacer que las jóvenes generaciones se interesen en los problemas
de esta época, sin que se extravíen en los mares de la banalidad que
los convoca desde todas las esquinas mediáticas del mundo.
El líder de la Revolución Cubana los escuchó muy atentamente a
todos, se mesó suavemente la legendaria barba y leyó algunos apuntes
que compartiría con los intelectuales.
UNA ESPECIE EN PELIGRO DE
EXTINCIÓN: EL HOMBRE
"Hay un problema que si no se resuelve, sobra todo lo demás
—afirmó—. No hay ni siquiera Historia. Pienso que estamos ante una
crisis de ese carácter. Si tuviera razón sería muy inconveniente —se
acotó a sí mismo—, pero soy optimista, porque de lo contrario no
hablaría de estos temas¼ No los hablaría
si creyera que la vida no pudiera preservarse."
Entonces transitó por algunas de las teorías alrededor del
surgimiento de la especie humana y su trascendencia en el tiempo.
Independientemente del tema que nos guste discutir, comentó, lo más
importante es valorar cómo vamos a preservar la vida, mientras más
se medite sobre eso más importancia tienen las ideas.
Entonces, retomó lo que ha sido la más recurrente de sus
obsesiones como político de visión universal desde que hace casi 20
años —en junio de 1992—, cuando en la Conferencia de Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente y Desarrollo, efectuada en Río de Janeiro,
Brasil, advirtió: "Una importante especie biológica está en riesgo
de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus
condiciones naturales de vida: el hombre¼
"
"Yo pienso —insistió ahora— que la especie humana está en peligro
real de extinción y pienso que podemos y debemos hacer un esfuerzo
para que eso no ocurra. Ese es el tema principal sobre el cual
quería conversar con ustedes."
EL ACTO DE TERRORISMO MÁS GRANDE
de LA HISTORIA
Imposible olvidar las bombas atómicas lanzadas en 1945, por orden
del presidente Harry Truman, cuando estaba cercano el fin de la II
Guerra Mundial, sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Fueron
"el acto de terrorismo más grande que se haya cometido jamás", y
esto le hizo recordar los testimonios que han traído a Cuba los
viajeros japoneses del Crucero por la Paz.
Sin embargo, más de medio siglo después el ser humano no ha hecho
otra cosa que desbordar lo irracional. El poder destructivo de las
armas actuales equivale a 450 mil veces el de aquellas que marcaron
un antes y un después en la vida del planeta. Como han probado
eminentes científicos, cien de esas armas, en un conflicto local
como el que hoy existe entre la India y Pakistán, bastarían para
provocar un invierno nuclear durante 8 años sin sol, oculto por las
nubes del polvo nuclear, insistió.
Fue ahí entonces que preguntó a sus invitados si creen que se
puede hacer algo por preservar la especie y leyó fragmentos de las
ideas que acababa de escribir, donde apela a ese "injerto del
talento y la bondad" que hace de los intelectuales progresistas
personas útiles para crear y poner en acción un movimiento de ideas
que evite los cataclismos advertidos.
TEMAS A DEBATE
La crisis alimentaria provocada por el precio a cuenta de la
especulación financiera, la escandalosa compra de millones de
hectáreas de tierra del Tercer Mundo por parte de las
transnacionales, los agrocombustibles, los secretos de una adecuada
alimentación humana, las medias verdades y las interesadas mentiras
sobre las concentraciones poblacionales y su impacto en los precios
de la comida; las deudas que en ocasiones multiplican varias veces
el valor del PIB de las potencias del norte desarrollado, aunque no
se hable de ellas como se habló tanto y tan críticamente de las
naciones del sur subdesarrollado.
Fidel reafirmó la necesidad de que el pueblo cubano esté
informado del alza espectacular del precio de los alimentos y las
consecuencias económicas que esto trae para el mundo, incluyendo
nuestro país. "Tenemos el deber de informar sobre la situación. Para
producir los niveles de trigo que el país consume, se necesitan 400
000 hectáreas de ese cultivo, con un rendimiento como el que tiene
Estados Unidos."
"Hay que informar a la gente lo que se puede extraer de cada
metro cuadrado de tierra en nuestro país", enfatizó.
Se habló de todo eso, como de las manos manchadas de sangre real
y no simbólica de los líderes de las llamadas democracias
occidentales, las instituciones financieras y hasta los organismos
internacionales, incluida la ONU —"una estafa"—, donde los honestos
no sobreviven porque los poderosos los largan cuando no se pliegan a
sus designios.
Y también se habló de Cuba, de su historia, de su resistencia, de
la capacidad del país para enfrentarse a las agresiones y debatir
cuanto haya que debatir abiertamente, cuando se pretende igualar sus
dinámicas a lo que ocurre ahora mismo en Oriente Medio.
Fidel recordó cómo fue que la Revolución Cubana llegó a
convertirse en una transformación radical y profunda desde la raíz
de un movimiento que, con menos del 25 por ciento de la fuerza que
se concibió cuando surgió la idea de la lucha en las montañas, una
sola arma automática y no 300, y poco más de 50 fusiles con mirilla
telescópica, llegó al país y fue prácticamente destrozado para
emerger desde un pequeño grupo y derrotar a un ejército armado,
entrenado y financiado por la cercana potencia norteamericana.
Aludió a la ética practicada desde su nacimiento por el
movimiento guerrillero en Cuba, que se ganó el respeto y la
admiración del adversario.
Recordó la acción del grupo de oficiales jóvenes que protagonizó
una rebelión el 5 de septiembre de 1957, que incluía en sus planes
bombardeos al Palacio Presidencial —donde se refugiaba el dictador
Fulgencio Batista— y el Campamento Militar de Columbia.
"Eran oficiales serios, valientes", pero de haber ganado el poder
aquel grupo de oficiales, no habría sido posible generar la fuerza
que permitió realizar directamente la profunda Revolución que tuvo
lugar en Cuba.
COMO UNA FAMILIA
"¿Por qué el mundo no puede actuar como una familia?", se
preguntó Fidel. "No tenemos otro planeta a donde mudarnos. Venus,
que lleva el nombre de la diosa del amor, tiene un calor enorme. La
estrella más cercana a la Tierra está a 4 años luz —un año luz es la
distancia que un rayo de luz recorre en un año, a la velocidad de
300 000 kilómetros por segundo—. No podemos mudarnos. Nuestra vida está
aquí, en este planeta, lo único que verdaderamente tenemos", añadió.
"Creo deberíamos comportarnos como una familia, y compartir lo
que tenemos: unos petróleo, otros alimentos, los de más allá médicos¼". Y como si regalara un sueño o un destino, perfiló la frase: "¿Por
qué no podemos considerar al mundo como la sede de una sola familia
humana?"
Al final del encuentro, después de escuchar las valiosas
intervenciones de numerosos participantes, Fidel los convocó a
trabajar para sumar muchas voluntades a esta vital batalla de ideas
y los invitó a verse dentro de un año en la próxima edición de la
Feria del Libro. |