El presidente peruano, Alan García, negó haber gastado miles de
dólares en la compra de un lote de botellas de vino argentino
etiqueteadas con su nombre y su foto y aseguró que son un obsequio,
reporta Prensa Latina.
García comentó así una denuncia periodística según la cual habría
incurrido en frivolidad y egolatría al encargar la producción de las
botellas, también numeradas, a la bodega argentina Viniterra.
El mandatario negó tajantemente haber gastado dinero del Estado
en el vino y señaló que tiene prohibida la compra de licor en todos
los organismos de la administración pública.
Las botellas con su nombre y su foto fueron obsequiadas por la
empresa fabricante, como una forma de hacerse conocida en Perú y
tener el honor de que su producción se consuma en el Palacio de
Gobierno .
Aseguró también que el licor que se brinda en las actividades
oficiales en recepciones es producto de donaciones de productores de
vino y pisco, esta última un aguardiente fino de uva originario de
Perú.