Al menos 30 personas heridas, entre ellas tres de gravedad, es el
saldo preliminar de los fuertes enfrentamientos registrados en el
estado mexicano de Oaxaca entre policías y maestros, quienes
anunciaron para este miércoles una manifestación.
La marcha, promovida por el Sindicato Nacional de Trabajadores de
la Educación, se realizará en protesta por la violenta respuesta
ofrecida, la víspera, por la policía federal y estatal, mientras un
grupo de profesores intentaba ingresar al zócalo para manifestarse
frente al Palacio de Gobierno, reporta Prensa Latina.
Según reportes de medios locales, el móvil de la protesta fue el
reciente anuncio del presidente Felipe Calderón de hacer deducible
de impuestos el pago de las colegiaturas, medida que ha provocado
también la reacción de especialistas y políticos del país.
El líder sindical, Azael Santiago Chepi, dijo que la marcha se
realizará desde las instalaciones del Instituto Estatal de Educación
Pública de Oaxaca para exigir la renuncia de la secretaria general
de Gobierno y del titular del Instituto de Educación Pública, a
quienes acusan de no resolver sus problemas político-sindicales.
Precisó que de no disculparse públicamente el gobernador por
estas agresiones, podrían generarse otras acciones como el cierre de
los principales accesos por carretera a la capital oaxaqueña, así
como de centros comerciales y emisoras de radio.
En entrevista con el noticiario matutino del canal Televisa, el
gobernador del estado, Gabino Cué, lamentó el enfrentamiento, se
solidarizó con los profesores lesionados y asumió el compromiso de
abrir una investigación para buscar a los responsables de estos
actos violentos.
Consideró que detrás de los hechos no hay profesores
responsables, sino infiltrados con la consigna de provocar , y
descartó que este incidente sea el preámbulo de hechos como los que
vivió la entidad en 2006.
Sin embargo, empresarios del estado costero ubicado al sur de la
capital mexicana, mostraron su preocupación porque esta nueva
protesta de maestros paralice el centro de la ciudad como ya ocurrió
hace cinco años atrás, cuando manifestaciones similares exigieron la
renuncia del entonces gobernador Ulises Ruiz.