Venezuela certifica las mayores reservas probadas de crudo en el
planeta, logro con el cual corona la política de plena soberanía
petrolera aplicada por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.
La víspera quedó oficializado lo que el ministro de Energía y
Petróleo, Rafael Ramírez, había adelantado hace unas semanas a un
grupo de periodistas en Caracas: Venezuela tiene reservas por 296
mil 500 millones de barriles del llamado oro negro, reporta Prensa
Latina.
Semejante volumen de hidrocarburos desplaza al segundo puesto a
Arabia Saudita, nación poseedora de 266 mil millones de barriles.
El crecimiento responde a la incorporación de 86 mil 411 millones
de barriles, provenientes de áreas tradicionales y del condensado
existente costa afuera y en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Para Ramírez, la explicación del salto debe buscarse en el
control de los yacimientos asumido por el Estado y en el freno al
entreguismo a las transnacionales, que arropadas en gobiernos
neoliberales depredaron y saquearon a su antojo.
Clave resultó el rescate de la Faja, territorio de 55 mil
kilómetros cuadrados al sur de los estados de Guárico, Anzoátegui y
Monagas, donde yace alrededor del 75 por ciento de las reservas.
Antes nos engañaban diciendo que allí no había crudo, solo
bitumen (mezcla orgánica altamente viscosa) para regalarle ese
recurso a las transnacionales, recordó Ramírez al mencionar la
Apertura Petrolera realizada durante el neoliberalismo, cuya bandera
fue la privatización.
Escépticos y mal intencionados sobran, y su postura es
desacreditar todo lo alcanzado por la Revolución Bolivariana,
iniciada en 1999 con la llegada de Chávez a Miraflores.
Bastaría decir que en 1999 estábamos en apenas 75 mil millones de
barriles certificados, apenas la cuarta parte de la cantidad actual,
acotó el funcionario.
De acuerdo con Ramírez, los cuantiosos recursos garantizan el
desarrollo socioeconómico del país y el bienestar de sus habitantes.
Pronto seremos una nación centenaria en la producción de crudo,
en un escenario en el cual mientras muchos ya agotaron sus reservas,
nosotros las incrementamos para beneficio de nuestro pueblo,
aseguró.
La certificación de hidrocarburos forma parte del Proyecto
Socialista Orinoco Magna Reserva, enmarcado en la política de plena
soberanía petrolera impulsada por el presidente Chávez.
Posteriores etapas van dirigidas a elevar a corto plazo la
producción de crudo, de los tres millones de barriles diarios
actuales a más de cuatro millones.
En ese empeño juegan importante papel una veintena de empresas
mixtas creadas en la Faja, en las que el Estado venezolano posee al
menos el 60 por ciento de las acciones, además de recibir impuestos,
regalías, tecnología, infraestructura y otras ventajas para la
República.