El futuro del sistema de disuasión nuclear de Reino Unido, basado
en misiles Trident, acrecentó las fisuras dentro de la coalición
conservadora liberal en torno a la renovación de la flotilla de
submarinos con ojivas, reporta Prensa Latina.
Según el periódico The Guardian, la controversia se centra en
mantener la flota en la situación actual o reemplazarla por
sumergibles atómicos que patrullen las aguas a diario durante todo
el año.
El ministro de Defensa, Liam Fox, insistió en una sustitución del
sistema de igual a igual , mientras persisten los desacuerdos en una
cifra exacta de los artefactos, blindados con los misiles Trident,
que pueden portar hasta 12 cabezas nucleares cada uno.
Para el liberal y vicetitular de la cartera, Nick Harvery, las
alternativas no parecen haber tenido una evaluación detallada y
objetiva, tras lamentar que el debate haya sido simple, al reducirse
a un apoyo o no de las hipótesis.
Harvey propuso postergar hasta después de las próximas elecciones
generales de 2015 la decisión sobre la modernización de la flota
submarina con misiles Trident, un tema que ocupó también por largo
tiempo los debates entre laboristas y conservadores durante el
gobierno del ex primer ministro Tony Blair (1997-2007).
Dentro de gabinete de coalición, el partido Liberal Democrático
se muestra a favor de buscar alternativas para mantener el potencial
disuasivo con armamentos más baratos.
Fox quiso recordar a inicios de mes a los socios liberales que en
un acuerdo inicial se comprometieron a preservar una mínima
disuasión nuclear en el mar para proteger al país de los chantajes ,
a la par de continuar con lo que llamó política de reducción
armamentista.
The Guardian refiere, de otro lado, la creciente preocupación en
el ministerio de Defensa y entre los jerarcas del Ejército sobre el
costo y la necesidad de un reemplazo del sistema Trident, a un costo
estimado en 20 mil millones de libras esterlinas, cuando incluso la
cartera castrense está sometida a un severo recorte presupuestario.
El Libro Blanco sobre la renovación del sistema calcula los
gastos en 29 mil 400 millones de euros. La organización ecologista
Greepeace sugiere que el coste final podría ser cinco veces mayor.
La alternativa de sustitución de los misiles Trident fue
examinada en 2007 bajo el gobierno laborista de Blair.
Reino Unido cuenta con cuatro submarinos de propulsión nuclear
Vanguard, artillados cada uno con 16 misiles Trident II D-5, que
pueden portar hasta 12 cabezas nucleares cada uno.