La venta de energía eléctrica paraguaya a Uruguay y Chile puede
concretarse el 25 de febrero próximo, en Posadas, Argentina, anunció
la viceministra de Minas y Energía, Mercedes Canese, reporta Prensa
Latina.
En declaraciones a reporteros, la funcionaria adelantó que se
evalúan los últimos detalles para concretar este acuerdo en un
encuentro que sostendrán en esa fecha los mandatarios Fernando Lugo
y Cristina Fernández.
Los argentinos ratificaron su disposición a que la energía
paraguaya de Acaray llegue a Chile y Uruguay y esta semana estaremos
trabajando nuevamente en reuniones bilaterales y trilaterales,
aseguró.
Canese apuntó que el acuerdo con los uruguayos beneficiará a
ambos países, al concretarse en el marco de la solidaridad
energética y demostrar que todos podemos ganar con la integración .
La viceministra refirió que la energía suministrada a Uruguay
será de hasta 200 megawatt hora, a un precio de entre 80 y 120
dólares mw h, con lo cual, añadió, este país ingresará varios
millones de dólares.
Al referirse a Chile, dijo que la venta de electricidad será en
volumen menor y se suministrará directo porque ellos demandan
energía continúa.
No podríamos darle los 200 megawatt que tiene Acaray, sino una
capacidad menor, ratificó la funcionaria y señaló que técnicos de la
Administración Nacional de Electricidad estudian el monto a
entregar.
Canese subrayó que las autoridades argentinas no plantearon
ninguna objeción al paso de la energía por su territorio y en el
transcurso de esta semana se concretaría el acuerdo.
Explicó que la electricidad se suministrará desde la
hidroeléctrica paraguaya de Acaray, pasará por la binacional
Yacyretá y luego Argentina la entregará a la represa Salto Grande,
en Uruguay.
Con este paso, indicó, el sistema eléctrico argentino se
beneficiará y obtendrá ganancias por cobro de peaje.
Fuentes oficiales manifestaron que el acuerdo a suscribirse el 25
de febrero entre Lugo y Fernández contemplará, además, la garantía
de las autoridades de Buenos Aires de la libre navegabilidad de los
ríos Paraná y Paraguay, superar los obstáculos presentados en los
puertos argentinos y la construcción de una nueva represa.