),
Thomas Bodstr m, quien fungió como ministro de Justicia de Suecia
entre 2000 y 2006, cooperó al igual que el entonces primer ministro,
G ran Persson, en las entregas ilegales a la CIA de prisioneros
sospechosos de terrorismo, en territorio sueco, reporta Prensa
Latina.
Bodstr m pertenece a la firma que representa a las dos mujeres
suecas en las acusaciones contra Assange por presuntos delitos
sexuales, en un juicio de extradición, entablado en Reino Unido por
la Fiscalía de Estocolmo.
Al comparecer ante la comisión constitucional del Parlamento de
Suecia por el caso de las expulsiones en 2001, de los egipcios Ahmed
Agiza y Mohammed Alzery, Bodstr m y Persson negaron los supuestos
nexos con la CIA y los vuelos secretos.
Si se demuestra que mintieron es un asunto muy serio, declaró el
diputado Tomás Tobe, del partido moderado.
Puntualizó que la misma comisión inició una investigación, pero
estos nuevos datos han abierto muchas dudas, dijo.
Un nuevo libro sobre el destino de los dos prisioneros, sometidos
a torturas, según sus autores, y la divulgación de un vídeo, junto
al informe, refuerzan las suspicacias en torno al proceso de
extradición contra el editor principal de Wikileaks, opinó su
abogado, Mark Stephens.
El informe desvelado en 2009 señala que en diciembre de 2001
despegó del aeropuerto de Estocolmo un avión de la CIA con destino a
El Cairo, poco después de la decisión del gobierno sueco de entregar
a los dos sospechosos.
Tanto Agiza como Alzery denunciaron en los tribunales europeos de
derechos humanos que fueron torturados durante su detención y
criticaron el papel de Suecia en las deportaciones ilegales, apunta
el portal legalschnauzer.blogspot.com.
Stephens, miembro del equipo de abogados de Assange, argumentó en
un documento de 35 páginas publicado este fin de semana en Internet
los riesgos que corre su defendido si es entregado a Suecia.
El letrado advirtió del peligro sobre el fundador de Wikileaks y
del largo historial de la CIA en las operaciones ilegales para
capturar a sospechosos de terrorismo y enviarlos a cárceles secretas
en ultramar, donde serían torturados.
Stephens afirmó que si Estados Unidos presenta cargos contra
Assange por la filtración de documentos secretos es muy probable que
Suecia ceda a sus presiones. En cuanto a Bodstrom, el interés por
crear un caso falso alrededor de Assange estaría enfilado a
asegurarse de que Wikileaks no revele la verdad sobre los vínculos
de Suecia con la CIA y las torturas, a juzgar por el nuevo video
aparecido en YouTube.