Los agricultores de la provincia de Las Tunas trabajan este año
con el fin de mantener el paso ascendente logrado en sus cosechas,
que fueron muy afectadas por el azote de dos huracanes a fines de
2008.
Alexis Velázquez, delegado de la Agricultura en el territorio,
precisó que para alcanzar ese objetivo se prevé recolectar en 2011
más de 107 mil toneladas de viandas, granos, hortalizas y otros
vegetales, que representarían un 44 por ciento sobre lo registrado
en 2010.
Agregó que también se labora con el propósito de incrementar la
obtención de leche, carne y huevos, entre otros productos básicos,
además de crecer en los destinados a la exportación como la miel de
abejas y el carbón vegetal, y los encaminadas a sustituir
importaciones, como el arroz y los granos.
Durante el balance anual de esta vital rama de la economía,
presidido por Teresa Amarelle, primera secretaria del Partido
Comunista de Cuba en Las Tunas, se insistió en que para avanzar
deberá mejorarse la organización del trabajo y elevarse la
eficiencia en el uso de los recursos humanos, materiales y
financieros.
El territorio tunero, ubicado a unos 670 kilómetros al este de La
Habana y con una economía eminentemente agraria, sufrió a fines de
2008 el embate de los huracanes Ike y Paloma, que prácticamente
arrasaron sus plantaciones de plátano, el principal cultivo en esta
zona.
Ello ocasionó una drástica reducción de las cosechas en 2009, que
sumaron apenas cerca de 40 mil toneladas de viandas, granos y
hortalizas.
Pese a que en los primeros meses de 2010 se recrudeció la
tradicional sequía que caracteriza a la provincia, en ese año se
logró un repunte de las producciones agrícolas totales, que se
aproximaron a las 75 mil toneladas.
Vecinos de la capital provincial tunera interrogados al respecto
por la AIN, señalaron que el avance se ha evidenciado en el mercado,
pues durante 2010 y lo que va de 2011 hubo mayores ofertas de
viandas y hortalizas.
Sin embargo, no son pocos los que se quejan de deficiencias en la
comercialización de los productos, que en muchas ocasiones no están
presentes en los mercados estatales, pero sí en poder de
intermediarios que los ofertan a más altos precios que en esas
entidades.