Abriendo paso por la Línea Central

LOURDES PÉREZ NAVARRO
lourdes.p@granma.cip.cu

Iniciada el pasado 20 de enero, la reparación capital de los 40 kilómetros de la Línea Central previstos para este año marcha según el cronograma, aseguró a Granma el ingeniero Bárbaro Martínez Fortín, especialista principal de la Empresa Nacional de Vías y Obras Constructivas del Ferrocarril (VOC).

Fotos: Otmaro RodríguezEs un trabajo duro, donde se vinculan los reparadores ferroviarios con las modernas máquinas recién adquiridas.

El tramo presenta muchas limitaciones de velocidad para los trenes por su alto deterioro, tras años de explotación sin recibir adecuado mantenimiento.

El proceso de rehabilitación incluye trabajos, como el desguarnecido (sacar la piedra sin levantar la vía, con un moderno equipo que la cierne, limpia, extrae la suciedad y la vuelve a regar); después la máquina reguladora lleva la línea a su nivel. Esta labor se ejecutará durante el 2011 en 95 kilómetros de la Línea Central, incluidos aquellos donde se realiza la reparación capital.

Fotos: Otmaro RodríguezLa reparación capital conlleva, entre otras tareas, levantar la carrilera deteriorada y aplanar el terreno, para luego poner el campo de traviesas nuevo con sus juegos de fijaciones.

Todo ello permitirá restablecer las velocidades diseñadas para esta vía: 120 km/h para los coche-motores, 100 km/h para viajeros por locomotora y 70 km/hora para trenes de carga.

Más de 100 hombres trabajan con ventana de tiempo —cierran el tramo de 7:00 a.m. a 9:00 p.m., y luego abren paso a los trenes— en los primeros 13 kilómetros planificados: desde el 197 (Los Arabos, Matanzas) hasta el 210, en Cascajal, Villa Clara.

Fotos: Otmaro RodríguezLos tramos reparados durante el día quedan listos para el paso de los trenes por la noche.

En este tramo específico el nivel de contaminación en el balasto (piedra) era tan alto que el agua se almacenaba y no drenaba, originando hundimientos y baches muy peligrosos, subrayó Martínez Fortín.

"Cuando llueve, explicó, el agua acumulada en la línea empieza a evaporarse, se seca y crea una losa de hormigón que une la piedra con el polvillo, lo cual provoca que la vía se ponga rígida, pierda flexibilidad y empiece a partir las traviesas, a deformar el carril y a destruir la platina de goma (elemento que va entre el riel y la traviesa)... una secuencia de daños que obliga a los trenes a bajar mucho la velocidad ante el peligro de descarrilamiento.

El deterioro ha sido tal que nos obligó a realizar una reconstrucción muy grande, equivalente, podría decirse, a hacer la vía nueva, manifestó.

El especialista apuntó que la reparación también abarca tareas como perfilar el terraplén, drenar, encausar las aguas hacia las vertientes del relieve del terreno, hacer cunetas, limpiar las alcantarillas y destupir los sistemas de drenaje de las losas de los puentes.

La Línea Central tiene una extensión de 835 kilómetros que van desde La Habana hasta Santiago de Cuba. Su reparación está proyectada hasta el año 2013. La siguiente etapa llega hasta Camagüey (2012), y de ahí continúa hasta finalizar en su extremo oriental.

AVANZAR CRONOMETRADOS

Ledysbán Morales Sanchidrián, director de VOC, informó a este diario que al tramo La Habana-Cascajal le seguirá el de La Habana-Aguacate (kilómetros del 45 al 56), donde los trabajos serán de mayor envergadura por el alto deterioro del terraplén. Esto conllevará un cierre total de la vía férrea; los trenes, tanto de cargas como de pasajeros, obligatoriamente tendrán que desviarse por la Línea Sur. Es por ello que actualmente, de manera paralela, tiene lugar la rehabilitación de esta.

"Las labores comenzaron el 1ro. de noviembre y se ha avanzado en los 85 kilómetros más dañados; pensamos concluir este mes para dar paso a los trenes en marzo, cuando trabajemos entre los kilómetros 45 al 56 de la Central", puntualizó Ledysbán.

"Estamos laborando fundamentalmente entre el kilómetro 23 (Rincón) hasta el 110, que es el tramo más afectado, con un estado técnico muy malo. Ahí tenemos 13 brigadas llegadas de todo el país, más jóvenes del Ejército Juvenil del Trabajo. Hoy esa vía está cerrada. Hasta la fecha se han colocado más de 12 500 traviesas."

Las labores de rehabilitación de líneas y ramales ferroviarios han de marchar cronometrados; para abrir un frente de trabajo deberá concluir otro en tiempo. El paso de los trenes de cargas y de pasajeros no puede detenerse; son vitales para la economía del país.

 

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