Las autoridades judiciales de Paquistán hicieron hoy caso omiso a
las presiones de Washington, al mantener la orden de detención
contra un diplomático estadounidense acusado de matar a dos
paquistaníes en la ciudad de Lahore.
El veredicto fue pronunciado por una corte de esa ciudad del
centro del país, donde Raymond Davis disparó el 27 de enero pasado
contra dos hombres que se acercaron a su automóvil a bordo de una
motocicleta, informó Prensa Latina.
Davis, quien porta un pasaporte diplomático que lo acredita como
funcionario del consulado de Estados Unidos en esa urbe paquistaní,
alega que actuó en defensa propia, porque las víctimas pretendían
robarle.
La Policía asegura, sin embargo, que se trató de un asesinato a
sangre fría.
No les dio la menor oportunidad, expresó este viernes el jefe de
Policía de Lahora, Aslam Tareen, tras revelar que según testigos,
Davis siguió disparando contra los dos hombres aún cuando uno de
ellos intentaba huir del lugar.
En el incidente una tercera persona murió arrollada por un
vehículo del consulado estadounidense que se presentó en el lugar de
los hechos para socorrer al diplomático.
Al respecto, Tareen apuntó que han solicitado en cinco ocasiones
a las autoridades consulares que les permitan examinar el automóvil,
pero hasta ahora no han obtenido respuesta.
La próxima audiencia del caso quedó fijada para el 25 de febrero,
informó este viernes el canal de televisión DawnNews, que días atrás
denunció presiones de Estados Unidos sobre el gobierno paquistaní
para lograr la liberación de Davis.
Según la televisora, Washington amenazó con suspender los
contactos bilaterales con Islamabad y la ayuda económica al país
islámico, mientras el embajador estadounidense en esta capital,
Cameron Munter, también intercedió el lunes pasado por el detenido
ante el presidente, Asif Ali Zardari.
El suicidio el domingo pasado de la esposa de uno de los dos
hombres abatidos por el estadounidense complica aún más el caso.
La mujer se quitó la vida porque según las versiones, estaba
convencida de que el asesinato de su marido va a quedar impune.