Las 19 masacres contabilizadas en el primer mes de este año
confirman hoy cómo los actores de la violencia en Guatemala cambian
de métodos.
Si antes el crimen organizado o la simple delincuencia atacaba a
uno o si acaso dos objetivos al mismo tiempo, hace unos meses
iniciaron acciones de mayor envergadura dirigidas a sembrar el
terror entre la población y poner en jaque a las autoridades,.
Reportó Prensa Latina.
En su habitual informe mensual, el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) da
cuenta de ese número de matanzas en el país, fundamentalmente en
esta capital, con saldo total de 68 muertos y 40 heridos.
Pero no es nuevo ese modo de operar los criminales, pues ya en
octubre de 2010 hubo 12 masacres, en noviembre 11 y en diciembre 10,
en las cuales las víctimas mortales sumaron 90.
El reporte del GAM condena en ese contexto, como hizo en su
momento toda la sociedad, el estallido el 3 de enero de una bomba
incendiaria dentro de un ómnibus de pasajeros cuyo trágico balance
fue de nueve fallecidos.
Admite esa agrupación la casi inmediata reacción del Ministerio
Público, pero a continuación critica todo lo contrario en otros
hechos de ese tipo y lo califica de gran ineficiencia.
Se observa señala- una reducción del número de personas muertas,
sin embargo, los crímenes tales como las masacres son con mucha más
sangre que en otros años.
De acuerdo con el documento del GAM presentado a la opinión
pública por su director, Mario Polanco, en enero ocurrieron 275
decesos por actos violentos, de los cuales 37 corresponden a mujeres
y nueve a menores de edad.
Al comparar los datos con enero del año anterior hubo una baja de
12 por ciento, pero respecto a diciembre se constata un aumento del
seis y la percepción de la gente continúa siendo de inseguridad y
miedo, asevera.
Las cifras ofrecen una proyección poco halagüeña para el balance
anual porque, según Polanco, se avizora un alza en relación con 2010
cuando fuentes oficiales registraron cinco mil 548 muertes
violentas, entre ellas 608 féminas.