EL CAIRO, 10 de febrero.— Cientos de miles de personas en la
emblemática plaza Tahrir de esta capital estallaron en un rugido de
"¡Vete, vete!" este jueves por la noche en cuanto se supo que el
presidente Hosni Mubarak delegó algunos poderes en el vicepresidente
Omar Suleiman, pero sin renunciar al cargo, reportó DPA.
En el que muchos creyeron sería su último discurso a la nación
como mandatario, Mubarak subrayó con contundencia que conducirá la
transición democrática y descartó marcharse del país, según PL.
Prometió "una transición pacífica hasta septiembre. No voy a
aceptar ser sujeto de la presión extranjera", dijo, lo que provocó
una airada reacción de los manifestantes reunidos en el centro de El
Cairo.
De acuerdo con AP, el mandatario señaló que retirará las leyes de
emergencia, que han sido muy rechazadas por la población, cuando la
seguridad del país se lo permita y garantizó que castigará a las
personas detrás de la violencia desatada en las últimas dos semanas.
Horas antes de su alocución, Mubarak se había reunido por
separado con Suleiman y con el primer ministro, Ahmed Shafiq, para
analizar la situación nacional, marcada por una anarquía e
ingobernabilidad que mantienen virtualmente paralizado al país.
En los últimos días se han reportado también grandes protestas
antigubernamentales en las norteñas ciudades de Alejandría,
Damanhour, Mansoura, Suez y Puerto Saíd, así como en las sureñas de
Assiut, Luxor y Aswan, agrega IPS.