Uno de sus baluartes históricos, el rendimiento en azúcar, cerró
enero con acumulado de 7,96, uno de los más bajos entre los 39
ingenios en operaciones.
Cierto que en febrero la tendencia es a la mejoría, pero en lo
adelante está obligado a superar el valor diario, restarle al crudo
dejado de hacer por esa causa y terminar, según el calendario, el 18
de abril. Prolongar la zafra hasta mayo es la peor de las variantes
dada la inestabilidad climática y a que comienza la caída del
rendimiento industrial.
Por su condición de potencia azucarera y capacidad moledora es
muy difícil que otros centrales puedan asumir lo que el Antonio
Guiteras deje de hacer. No ha sido frecuente ver a esa industria en
una evaluación integral en el lugar 35, y de paso colocar a Las
Tunas en una incomoda posición: la peor nacionalmente.
A partir de las deficiencias del 2009 se elaboró un programa para
"atacar" las áreas responsables de un elevado tiempo perdido. No
pocas fueron las medidas técnicas y organizativas aplicadas en un
colectivo de experiencia, acostumbrado a marchar siempre en la
vanguardia. Pese a todo, la industria es responsable del 33 % del
tiempo que la fábrica ha perdido.
En el centro del país otro coloso, el Uruguay, que junto al
Melanio Hernández mantiene a Sancti Spíritus a la cabeza de la
zafra, espera que su "eterno rival emulativo" reviva sus jornadas de
gloria.
Al finalizar enero el saldo nacional era positivo en todos los
indicadores, incluido el autoabastecimiento eléctrico, y el muy
alentador desarrollo de la zafra en Camagüey y Ciego de Ávila, esta
última devenida provincia sorpresa con el Ciro Redondo de abanderado
mayor.
Los datos en poder del Ministerio del Azúcar reflejan que, al
comenzar este mes, los estimados agrícolas —aun con el descalabro de
no pocas cosechas— están al 110 % en todos los centrales.
Los meses de febrero y marzo dirán si hubo seriedad, precisión y
objetividad en este conteo de cepas y si, al final, se dispone de la
caña que declaran los estimados.