El movimiento popular que exige la renuncia del presidente Hosni
Mubarak llamó hoy a masivas protestas contra el gobierno para
denunciar lo que considera maniobras dirigidas a retardar el
cumplimiento de reivindicaciones callejeras y recientes promesas,
informó Prensa Latina.
Los egipcios que cumplen este martes 15 días ininterrumpidos de
manifestaciones en la plaza Tahrir de El Cairo convocaron a un
millón de ciudadanos para volver a paralizar la rutina de la
capital, mientras las autoridades intentan mostrar un ambiente de
calma y normalidad.
El llamado de este día se produjo en medio de la contrariedad por
el diálogo sostenido por representantes de partidos políticos con el
vicepresidente, Omar Suleiman, y la ausencia de medidas efectivas
que prueben la voluntad gubernamental de emprender reformas.
La plaza Tahrir sigue tomada por miles de personas que pernoctan
en tiendas de campaña, y que entre cantos, rezos, fotos de muertos
por la represión policial y consignas contra Mubarak mantienen viva
una revuelta que aseguraron- también vibra en otras regiones de
Egipto.
Según pudo constatar Prensa Latina, la rutina de los
manifestantes se divide entre mantener activa las demostraciones de
descontento con el gobierno y cuidar que el Ejército, sin emplear la
violencia, les vaya reduciendo el espacio en esa zona del centro
cairota.
Algunos activistas relataron que en las madrugadas se turnan en
la vigilancia ante el temor de que tanques que flanquean la plaza
avancen hacia su interior en un intento por despejar las calles y
restablecer la circulación vial, interrumpida desde hace dos
semanas.
El domingo, primer día laboral de la semana, los manifestantes se
resistieron a que abrieran las oficinas del edificio Mugamaa, en
plena plaza y que alberga oficinas gubernamentales y migratorias, lo
que obligó a los empleados a entrar por la parte posterior del
inmueble.
Por otro lado, jóvenes de las agrupaciones políticas que
iniciaron las protestas acordaron crear un liderazgo unificado para
coordinar las manifestaciones en el futuro, lo que hizo pensar en la
formación de una nueva organización política en el país.
Sin embargo, activistas aclararon que se trata de una suerte de
comando colegiado con las facciones juveniles de los cinco mayores
movimientos que participan en las protestas, a saber, el 6 de Abril,
la Hermandad Musulmana y el grupo de apoyo al opositor Mohamed
ElBaradei.
También tomaron parte en ese comité miembros del Movimiento de
Jóvenes por la Libertad y la Justicia y del Partido Frente
Democrático, precisaron los organizadores de las marchas iniciadas
el 25 de enero.
Según se explicó, la coalición coordinará con otros partidos y
grupos opositores para continuar la lucha por la dimisión de Mubarak,
la principal demanda hasta ahora desestimada por el propio
presidente.
Los inconformes criticaron que, pese a los acuerdos anunciados el
domingo durante el primer diálogo de Suleiman con la oposición,
hasta ahora sólo se ha cumplido la liberación de los arrestados
durante las protestas y de otros prisioneros políticos.
Mientras la vida en El Cairo y otras ciudades vuelve
progresivamente a la normalidad, lo que se aprecia como una amenaza
a la masividad del movimiento reivindicativo, no se han dado pasos
para enmendar la Constitución, disolver el parlamento o derogar la
ley de emergencia.
Opositores denunciaron que la libertad de prensa sigue amenazada,
y que el comité pactado para estudiar enmiendas constitucionales de
cara a las próximas elecciones está prácticamente inactivo, mientras
no hay ninguna medida concreta contra la corrupción.
Entretanto, analistas creen que la estrategia gubernamental gana
terreno en el sentido de mantener dividida a la habitualmente
fraccionada oposición laica, lo que se reflejó en acertijos de
medios locales sobre el probable próximo presidente de Egipto.
Además de ElBaradei, ex director general del Organismo
Internacional de la Energía Atómica, se barajan los nombres de Amr
Moussa, secretario general de la Liga Árabe, y del nuevo
vicepresidente Suleiman, éste con menos opciones por ser un hombre
del entorno de Mubarak.