El Poder Ejecutivo separó a 46 policías acusados de vínculos con
narcotraficantes y abusos en el desempeño de sus funciones, informó
Prensa Latina.
La medida fue adoptada por el vicepresidente, Rafael
Alburquerque, y ante la recomendación del Consejo Superior Policial
por contubernio con el narcotráfico y por distintas violaciones de
las leyes.
Entre los separados del cuerpo armado figuran cinco con grados de
mayor, entre ellos uno a quien se aplicó retiro forzoso. También se
encuentran seis capitanes, seis primeros tenientes, 11 segundos
tenientes y 18 alistados.
Varios de los separados fueron puestos a disposición de los
tribunales.
También fueron expulsados seis sargentos mayores, un sargento,
dos cabos y siete rasos.