La protesta iniciada por los magistrados de Francia contra las
declaraciones del presidente de la República, Nicolas Sarkozy,
adquiere hoy mayor amplitud mientras se suman nuevos tribunales a la
suspensión de las audiencias, informó Prensa Latina.
Según los sindicatos del sector, más de la mitad de las
jurisdicciones se sumaron a las manifestaciones de rechazo a las
expresiones del mandatario, quien los responsabilizó del drama que
envuelve a un proscrito reincidente. Esta mañana el Tribunal de Gran
Instancia de París votó también por la interrupción de las
audiencias, salvo los casos urgentes.
La Unión Sindical de Magistrados (USM) llamó el viernes pasado a
emprender este movimiento hasta el venidero jueves, para cuando está
convocada una gran manifestación nacional.
Esta tormenta en el mundo judicial se relaciona con el asesinato
de Laetitia Perrais, una joven de 18 años de la localidad de Pornic,
en el Loira Atlántico (oeste), cuyo principal sospechoso es Tony
Meilhon, un condenado reincidente.
Según medios de prensa, el proscrito es considerado peligroso por
tener una quincena de condenas por actos de violencia, robo y uso de
estupefacientes, y una sentencia de cinco años de prisión en 2001
por violación.
El jueves último, Sarkozy expresó que serán sancionados las
autoridades policiales y judiciales que permitieron la salida de la
cárcel sin seguimiento de Meilhon.
Tales declaraciones provocaron la ira del sector judicial y de
algunas divisiones de la policía, quienes acusan al mandatario de
escogerlos como chivos expiatorios de los problemas de los
delincuentes sexuales y las transgresiones en general.
El primer ministro, Francois Fillon, apoyó ayer las declaraciones
de Sarkozy y calificó de excesiva la reacción de los jueces.